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En la lectura que sigo del libro “Encuentre a Dios en lugares inesperados” del periodista cristiano Philip Yancey, me encontré con interesantes reflexiones que espero resumir con éxito a continuación:

“¿Juzga Dios a las naciones como a entidades nacionales?

El Antiguo Testamento ciertamente muestra a Dios lidiando con entidades nacionales: los profetas hicieron bajar juicio sobre Israel y Judá, también sobre Filistea, Asiria y Babilonia. Pero el Nuevo Testamento parece presentar un importante cambio: Ahora Dios está trabajando y no es principalmente a través de las naciones, sino a través de un reino invisible que trasciende las naciones.

Jesús destacó el “reino de los cielos” como el foco central de la actividad de Dios sobre la tierra.”

“Cada vez que se aproxima una elección, los cristianos debaten si este o aquel candidato es un “hombre de Dios” para el gobierno.

Tengo dificultad para imaginar a Jesús meditando en si Tiberio, Octavio o Julio César era un “hombre de Dios” para el imperio.
Lo que sucedía en Roma estaba en otro nivel completamente diferente al Reino de Dios.

El apóstol Pablo se ocupaba mucho de cada iglesia en Galacia, Éfeso, Corinto y Roma, pero no encuentro ninguna indicación de que él se ocupara de “cristianizar” el Imperio Romano.”

Algunos historiadores argumentan que la iglesia perdió de vista su misión original a medida que se acercaba al trono del poder.

Mientras las naciones se deslizan, yo estaré trabajando y orando para que el Reino de Dios avance.”

“El Evangelio de Jesús no era ante todo una plataforma política.

En el tiempo de Jesús las personas que lo veían como su salvador político, de continuo estaban aturdidas por la elección de sus compañeros. Se hizo conocido como el amigo de los recaudadores de impuestos, un grupo claramente identificado con los explotadores extranjeros.

Aunque denunciaba el sistema religioso de sus días, trató con respeto a un líder como Nicodemo, y aunque habló sobre el peligro del dinero y la violencia, le mostró amor y compasión al joven rico y a un centurión romano.

En pocas palabras, Jesús honró la dignidad de cada persona, ya sea que estuviese de acuerdo con él o no.”

“Cuán difícil es recordar que el Reino de Dios nos llama a amar a la mujer que acaba de salir de una clínica de aborto (y, sí, incluso a su doctor), a la persona promiscua que está muriendo de SIDA, al acaudalado propietario de tierras que está explotando la creación de Dios.

Si no le puedo mostrar amor a tales personas, entonces necesito preguntarme si he comprendido el evangelio de Jesús.

Por naturaleza, un movimiento político traza líneas, hace distinciones, pronuncia juicios; en contraste, el amor de Jesús cruza a través de las líneas, trasciende distinciones y dispensa la gracia.

Si mi activismo aleja tal amor, he traicionado Su reino.”

“Más y más me temo que la iglesia se vea como un enemigo de los pecadores.

¿Cómo puede uno sostenerse en un alto nivel de pureza moral, mientras al mismo tiempo muestra gracia a quienes no cumplen esas normas?

Damos servicios de labios para afuera diciendo que «odiamos el pecado mientras amamos al pecador», pero, ¿cuán bien practicamos este principio? Con demasiada frecuencia los pecadores no sienten que la iglesia los ama y que a su vez continúa alterando su definición de pecado, precisamente lo opuesto del patrón de Jesús.

Un cambio importante en la historia tuvo lugar con el emperador Constantino, quien fue el primero en legalizar el cristianismo y hacerlo una religión subsidiada por el estado. En esa época, su reino parecía ser el mayor triunfo de la fe: ahora el emperador estaba usando los fondos del estado para construir iglesias y patrocinar conferencias teológicas en lugar de perseguir a los cristianos porque no lo adoraban. Tristemente, el triunfo no vino sin un precio. El estado comenzó a nombrar obispos y otros oficiales de la iglesia, y creció una jerarquía que casi era una réplica de la jerarquía del mismo imperio. Los obispos cristianos pronto comenzaron a imponer la moralidad sobre la sociedad en general.

Me di cuenta, mientras meditaba sobre la vida de Jesús, cuánto nos hemos alejado del equilibrio divino que él estableció para nosotros. Cuando escucho los sermones y leo los escritos de la iglesia contemporánea, en ocasiones detecto más de Constantino que de Jesús. El hombre de Nazaret era uno sin pecado, amigo de pecadores, un patrón que nos debiera convencer sobre ambos aspectos.”

Queda claro que los hombres solemos “acomodar” el mensaje de Dios para diversas ocasiones, según nos conviene.

Por momentos, cuando necesitamos mostrarle sus faltas a un amigo (porque nos ha ofendido y nos tomamos las atribuciones de hacérselo saber “a la luz de las escrituras”), le ofrecemos los pasajes más cercanos al juicio que podamos encontrar.

Difícilmente tomemos la misma medicina cuando los que nos encontremos en dificultades seams nosotros mismos (o aún en desobediencia).

Pero sabemos utilizar la Palabra de Dios para terceros, sin aplicarla en los mismos términos sobre nuestras propias conductas íntimas y cotidianas.

Es aquello que Jesús mencionó tantas veces:

¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo,  y no le das importancia a la viga que está en el tuyo?
Mateo 7:3, NVI (Nueva Versión Internacional).

Podemos ver las cosas como el Señor las ve. Es difícil pero es posible. Una vez que nos ejercitamos en la gracia de Dios, deja de ser un camino amargo para transformarse en un dulce sendero.

Que el Señor te bendiga !!!

Jesús pasó 30 largos años de su vida sin ejercer su ministerio.

Muchos líderes de la actualidad quizá le hubieran dicho: “Es tiempo que sientes cabeza! Deberías hacer algo para Dios !!! ¿Vas a estar toda tu vida simplemente trabajando con tu padre en la carpintería y leyendo la Torah los Sábados ???”

¡Qué desperdicio de tiempo! Parece que a Dios nada lo apura para lograr “objetivos” en Sus proyectos.

En la actualidad muchas ovejas son presionadas en forma externa a que pongan manos a la obra YA !!! debido a necesidades externas y apremiantes de un ministerio determinado:

“¡Debemos alcanzar las 10.000 almas para Dios en este año!”

“Es necesario evangelizar toda la península!!!”

Dios se mueve de maneras muy diferentes.

Yo lo he comprendido y espero en Él las directivas. Mucho me ha guiado (y me guía aún) hacia Sus caminos vez tras vez. Pero en Dios no es necesario correr, sino escuchar la voz de Dios dando la señal de largada para la tarea.

No es posible forzar el crecimiento de vegetal alguno, del mismo modo, no es posible acelerar la maduración de un corazón para que esté listo para la obra de Dios.

Por otro lado, el Señor necesita soldados dispuestos para entrar en combate en determinado momento. El que un cristiano salga corriendo sin estrategia, disparando palabras sin tener idea de lo que dice o afirma, no garantiza que produzca fruto (aún cuando levante una biblia en su mano y afirme que “Dios así lo ha dicho!”).

No hay mejor cosa que entrar en acción cuando Dios desea que actuemos. Pero, por otro lado, no hay peor cosa que entrar en batalla cuando nadie nos ha dicho que lo hagamos.

Yo por ahora permanezco en quietud aguardando Su orden de entrar en acción. (Salmo 46:10).

Su madre, se acercó cuando faltaba vino en una fiesta y el Señor le dijo: “¿Qué tienes conmigo mujer? Aún no ha venido mi hora”. Posteriormente a esto, luego de sus primeros 30 años, comenzó su ministerio.

El ministerio de Jesús duró unos 3 años. “¿No podría Dios haber aprovechado mejor los 30 años anteriores?” se dirá alguno. Pues, al parecer, no era conveniente para los planes de Dios que así fuera.

No es bueno empujar a las ovejas a que se muevan cuando Dios no las envía. Debemos tener en cuenta que los tiempos de Dios no se ajustan a los de nuestras organizaciones, instituciones, planes de evangelismo, cruzadas y reuniones de milagros, sanidad, o santidad…

El Señor es quien dirige Su obra como Él ha proyectado. Debemos estar atentos a Su dirección y evitar hacer intentos infantiles por “mejorar” Sus designios.

Hermano, espera y confía en el Señor y Él hará.

Que el Señor te bendiga !!!

Dejo para consideración de los lectores este documento de importantísimo valor histórico y que nos deja innumerables enseñanzas sobre la naturaleza humana.

Alemania, 15 de Marzo de 1933.

Las elecciones en Alemania se llevan a cabo en un ambiente de intimidación.
El partido nacional socialista, apoyado por el partido nacional alemán, gana por mayoría absoluta.

Adolf Hitler pide de inmediato que le concedan plenos poderes. Poderes quepermitirían al gobierno promulgar leyes sin necesidad de pasar por el procedimiento constitucional.
El 14 de Julio todos los partidos son declarados ilegales.
El nuevo modelo político se funda directamente sobre la relación entre el Führer y las masas.
“Hitler es Alemania y Alemania es Hitler” se dijo, “El pueblo alemán se resume en Adolf Hitler”.
El 2 de Agosto de 1934, con la muerte de Hindemburg, Hitler asume los cargos de presidente y de canciller.
Sólo a él juran fidelidad los soldados.
Sólo él puede promulgar leyes.
La maquinaria del estado totalitario llega a su perfección bajo el mando de su carismático jefe, dueño de las más modernas técnicas de propaganda y comunicación de masas en prensa, radio y cine, a través del uso sistemático del terror.
Finalmente aparece el arista antisemitista del nazismo como eje de la bandera de una raza superior: la misma de Hitler.

Los judíos son los responsables de la muerte de los judíos hace 2000 años.
Ellos son los asesinos de Dios. Ellos los desmitificadores de la sagrada forma.

Preparan a la población para lo que vendría más tarde.

Sin embargo, la persecusión de los judíos también son un instrumento para los objetivos del nazismo en el poder.

Necesitan un “chivo expiatorio” sobre el cual concentrar la agresividad y el malestar de las masasUn grupo social sobre el que descargar la responsabilidad de las dificultades económicas (y el rencor popular), y sobre el cual ostentar la omnipotencia terrible del aparato de represión del régimen.

Las finanzas judías son consideradas como las responsables de la disolución de los ahorros de los buenos padres de familia alemanes.

A causa del asesinato de un diplomático alemán en París a manos de un estudiante judío, durante la noche del 9 de Noviembre de 1938, se desencadena en toda Alemania una enorme furia, la llamada “Noche de los cristales”, la noche en la cual aparece con toda su violencia la campaña contra los judíos alemanes.

Las sinagogas serán incendiadas en todo el país. Millares de personas serán arrestadas y enviadas a los campos de concentración.

Mediante un decreto se obliga a los judíos, víctimas de la violencia, a resarcir los daños al Estado.

En la entrada de la ciudad hay carteles que dicen “Judíos prohibidos” y “Judíos fuera!”. Tampoco pueden entrar en los parques.

Se les ofrece optar por el trabajo forzoso o abandonar el país.

Elián, sobre el lago Ginebra. Representantes de 32 países se reúnen en una conferencia sobre los refugiados.

Nadie quiere a los judíos provenientes del Tercer Reich.

Muzzolini decide quedar bien con Hitler y adhiere a las políticas antisemitas, formando parte de la SOA.

Los judíos comienzan dejan de ser considerados personas. Se los va reuniendo en diversas zonas a la espera de los trenes que los llevarían a los campos de concentración nazis.

Aparece el proyecto eutanasia (conocido también como T4) para eliminar a los que tengan defectos psíquicos o físicos.
Sólo existe lugar para los sanos, para los fuertes.

Se utiliza por primera vez en el Campo de Concentración de Bozen el óxido de carbono en botella: un gas para matar.

El nazismo empieza a transformar los campos de concentración, antes destinados a la reeducación de los opositores al régimen, en verdaderos campos de exterminio.

Mayo de 1939: Algunos judíos alemanes son autorizados a embarcarse en un barco que los llevará hacia Cuba. Felices de poder escapar de la realidad de la locura nazi, cerca de 900 judíos suben con la esperanza renovada.

Al llegar a Cuba, se les niega el desembarco en la isla. Los tripulantes envían un telegrama a los Estados Unidos, solicitando al presidente Roosevelt un asilo temporal. Su petición cae en el vacío. Estados Unidos no deroga sus férreas leyes sobre inmigración. Los judíos están obligados a regresar a Europa, donde acabarán  finalmente en los campos de concentración nazis.

1º de Setiembre de 1939. Hitler invade Polonia. Comienza la Segunda Guerra Mundial.

Lo que parecía imposible se hace realidad. Miles y miles son confinados a vivir en circunstancias casi incompatibles con la vida, en humillantes condiciones y en la más inferior de las categorías.

Verano del ‘41. Los nazis invaden Rusia.
Centenares de miles de prisioneros de guerra rusos se encuentran en manos de los alemanes.
Reciben órdenes de matar a todos los enemigos, judíos y opositores en el campo de batalla o en los campos de concentración.

En los territorios ocupados se lleva a cabo un plan secreto. Políticos, opositores y todos los judíos son maltratados por las fuerzas especiales nazis.
Es el inicio del genocidio de los judíos.

15 de Setiembre de 1941.
Aparece en el Tercer Reich la estrella de David sobre las chaquetas de los judíos. Muchos judíos las llevaban cosidas con orgullo.
Después de dar vía libre a la “solución final” (el exterminio definitivo de los judíos), sólo quedaba un obstáculo de índole técnico:
¿Cómo llevar a cabo una masacre de tales dimensiones?
¿Cómo hacer más eficaz el exterminio, sin restar energía al esfuerzo bélico?
¿Cómo deshacerse del resultado del exterminio?

La opción del fusilamiento resulta económicamente inviable.

No hay proyectiles para todos y supone una excesiva carga de trabajo.

En Auschwitz se fusila a 25.000 deportados, pero pronto se dejará este método por otro igualmente eficaz pero menos costoso.

Se perfecciona un método que se utilizó en Treblinka.

Se crean las cámaras de gases en Auschwitz con una capacidad de eliminación de 10.000 personas. Se trata de los primeros homicidios usando el tristemente famoso “Cyklon B”. Los cuerpos de las víctimas son quemados.

Las mujeres se rasgaban la ropa en busca de alguien que se compadeciera de ellas. Los soldados de las S.S. apuntaban a la cabeza de las que lloraban y simplemente gatillaban.

A las 4 de la madrugada, se realizaba una llamada en donde eran elegidos quiénes seguirían con vida. Generalmente los que eran vistos como más fuertes y útiles para trabajar. El resto era enviado a las cámaras de gas.

“El trabajo te hace libre” dice un cartel en la entrada de Auschwitz. Para pocos afortunados, esas palabras eran realidad.

Para el final de 1941 ya habían matado a medio millón de judíos.

En la primavera de 1942, en vísperas del cumpleaños del Fhürer, se coincide en que Auschwitz debe convertirse en la maquinaria de la muerte de todos los judíos. Pero debe mantenerse en secreto.

Comienzan a circular rumores sobre el horror que ocurre en Auschwitz. Las historias son tan descabelladas que son difíciles de aceptar por la razón humana y se consideran más bien una fantasía. No sería posible que estuviera sucediendo realmente lo que algunos se arriesgaban a contar… ¿o si?

Nadie conocía el verdadero destino de las deportaciones. Ni tampoco su conclusión final.

En una oportunidad una mujer se acercó a un soldado con su hijo, y aterrorizada le dijo: “Máteme”. El soldado, levantó la cabeza del niño para ponerla junto a la de la mujer y disparó a través.

La gestión de los campos es confiada a unos 20.000 soldados adiestrados científicamente para cultivar instintos de odio, dominio y opresión.

Entre los prisioneros se elegía a quienes debían hacerse cargo de quemar a las víctimas y reducir las cenizas al menor tamaño posible. Quien se resistía a colaborar, sencillamente se lo eliminaba.

Muchos de los que realizaban esta tarea, tarde o temprano eran reemplazados, ocupando el lugar de víctimas.

El pensamiento de quienes podían permanecer en el trabajo, se basaba en la esperanza de supervivencia: “si hago lo que dicen, quizá sobreviva”.

En el ámbito médico, los campos de concentración son un paraíso de investigación único. Miles de seres vivos sobre los cuales poder investigar sobre diversas áreas de la ciencia. Probar una vacuna contra el tifus. Valorar la resistencia al ruido, a la altura, etc.

Existían otros campos de concentración, como por ejemplo Terezin, que funcionaban como una pantalla al horror de Auschwitz. Allí en Terezin, se reunía a diversas personalidades del arte, la música, etc., ya que la idea principal de la SOA era mantener ocultos el horror y la masacre.

Se autoriza una inspección de la Cruz Roja meticulosamente grabada por las cámaras de las S.S.

A los representantes se les enseña una estructura con jardines, laboratorios artesanales y huertos cultivados por los prisioneros.

Los prisioneros recluidos en Terezin, tienen que exhibirse y ser exhibidos para demostrar que les tratan bien.

Partidos de fútbol que sólo duran lo necesario para ser alcanzados por las cámaras. Rebanadas de pan con margarina que se les entrega a los prisioneros. Todo es falso. Necesario para mantener ocultas las atrocidades del régimen nazi hoy y también en los años venideros.

Es suficiente tocar una sola zanahoria de los huertos para que te maten inmediatamente.

La ropa de los prisioneros es ropa de escena llegada expresamente desde Berlín.

Una vez acabada la visita de la Cruz Roja, todos son enviados a morir a Auschwitz: los jugadores de fútbol, el público, los músicos, las niñas con sus rebanadas de pan, los operarios de los laboratorios artesanales, los pequeños comediantes…

Toda persona que aparece en la grabación para la Cruz Roja es eliminada en la cámara de gas, para evitar que quede algún testigo de la falsa imagen presentada por los nazis.

El plan de exterminio es tan inhumano que ni siquiera ellos pueden permitirse hacerlo evidente.

A veces, recordar es parte de un proceso que nos prepara para el futuro, el cual por lo general es incierto.

Tenemos un futuro que esperar y que vivir. No queda más remedio que enfrentarlo, sean cuales sean sus requisitos. Pero con la convicción de que haremos lo mejor de nosotros por ayudar a los que más sufren.

Lejos estamos…

Pasé por el blog de la Monja Guerrillera (otra vez en línea) y me topé con un texto que me hizo reflexionar.

Algunos pueden encontrar el tono de ese blog un poco ácido. Pero es indudable que en muchos aspectos nos lleva a reflexionar sobre cosas que desde el púlpito se evitan tratar a fondo.

La frase que me parece que no tiene desperdicio es la siguiente:

“Necesitamos ser presentables viendo como impresentables a los que pecan de manera diferente a la nuestra”.

La misma está extraída del post:
“Amo al pecador pero no amo el pecado │ Clisé sin retorno”

“Porque el que se cree ser algo,
no siendo nada,
a sí mismo se engaña.”
Gálatas 6:3

Siempre me considero un pecador perdonado.

Lo único que me distingue de un pecador que aún desconoce la gracia de Dios no ha sido precisamente un mérito personal.

Es más, Jesús me envía a dar a conocer esta gracia y muchas veces (torpemente) juzgo quién es digno de recibirla. Es como si creyera que de algún modo hubiera merecido algo de todo lo que Dios me ha dado.

Si algo merecía no era precisamente este perdón. Sin embargo, la moto del juicio está siempre en marcha y rugiendo con su motor tan seductor como para que me suba en ella y muestre mis peores condiciones humanas.

Que el Señor les bendiga y les permita reflexionar sobre estas cosas.

En Gálatas 2:11-14 podemos leer lo siguiente en las palabras del apóstol Pablo:

«Pero cuando Pedro vino a Antioquía, lo reprendí cara a cara, porque era de condenar, pues antes que llegaran algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que llegaron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.
Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio,  dije a Pedro delante de todos:  “Si tú,  siendo judío,  vives como los gentiles y no como judío,  ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?“»

Según Pablo, la actitud de Pedro era de condenar.

¿Leyeron bien?

La actitud de Pedro era necesario que fuera condenada, a fin de que se corrigiese el error en que había caído el tan bien reputado apóstol (aún en nuestros días).

Personalmente sé que Pedro cometió un error, sé que yo cometo errores, pero lo triste es que miles de hombres que se hacen llamar “siervos de Dios”, a diario viven en error creyendo y enseñando doctrinas que nada tienen que ver con la palabra de Dios.

Han desviado su atención del evangelio y se han corrompido por error cayendo en la idolatría por el dinero y las posesiones materiales. ¿No hay que decirles nada? ¿No es sano, sabio y recomendable hacerles un llamado de atención?

¿O será que quienes defienden las posturas mediocres de estos herejes se complacen de las palabras tonificadas y acomodadas que reciben desde los púlpitos para sus oídos réprobos?

En el versículo 14, Pablo menciona cierta “obligación” que Pedro imponía sobre los gentiles (algún tipo de enseñanza legalista adulterada).

¿Qué hizo Pablo? ¿Lo reprendió “a solas” buscando evitar que el resto de los hermanos se enterase del problema?

Ya vemos que no. Sus palabras textuales son: “dije a Pedro delante de todos”.

Y no sólo eso, sino que escribió a todos los santos de las iglesias de Galacia lo sucedido, sin sospechar hasta ese momento que 2.000 años después estaríamos estudiando aún sus escritos y seguiríamos hablando sobre ese tema.

Esto echa por tierra los argumentos que algunos utilizan para defender a sus líderes basándose en textos extraídos de su contexto, y se nos enseña que el “siervo de Dios” puede hacer prácticamente lo que le venga en gana, total no puede ser juzgado sino sólo por Dios, por lo tanto:

Veámoslo caminar mal (y hasta caerse), pero no lo corrijamos porque es el “siervo de Dios”.

Veámoslo enfadarse hasta la muerte con un hermano, pero no nos interpongamos porque es un “siervo de Dios”.

Hagamos oidos sordos a cualquier desvío doctrinal y que siga en su puesto indefinidamente ya que estamos hablando de… un “siervo de Dios”.

El andar del apóstol Pablo fue ejemplo en todo, tanto que soportaba “todo por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo” (1ªCorintios 9:12).

Pero al igual que Jesús, no soportaba la hipocresía y la condenaba. No toleraba las medias tintas y las hacía públicas.

En la actualidad hay quienes parecieran esforzarse por mantener los obstáculos en su lugar de tal modo que la marcha de los que desean llegar a la meta se vea entorpecida y en lugar de desarrollarse como individuos cristianos, pasen a ser un producto enlatado, con el sticker en la frente, y las zapatillas del mismo color que los demás. ¡Un cristianismo bananero!

No todos los cristianos viven en este sopor producido por el error. Existen muchos que son un verdadero bálsamo y de quienes realmente podemos alimentarnos con absoluta confianza. Pero es necesario llamar la atención sobre estas cosas. Es necesario abrir los ojos.

La tarea es cada vez mayor, puesto que el grado de cristianos dormidos es aberrante.

Que el Señor les bendiga !

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La imagen de esta flor tan particular (llamada en muchos países “diente de león” y en Argentina: “panadero”, aunque no tenga relación una cosa con la otra) tiene un sentido que describo a continuación.

Continúo con la lectura del libro: “El Jesús que nunca conocí” de Philip Yancey y de ese modo voy conociendo los dichos de otros autores como es el caso de Walter Wink, quien dijera: Matar a Jesús fue como destruir, soplándola, la flor llena de semillas de un diente de león”.

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Jesús se multiplicó de un modo impresionante sobre la tierra.

Pero… ¿en dónde está Dios? ¿Cómo se manifiesta hoy en la tierra?

Veamos, en el pasaje de Mateo 25:31-46, lo que dijo Jesús mismo al respecto:

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Cierta vez, la Madre Teresa, fue visitada en la India por un norteamericano que no podía comprender el compromiso de esta mujer con aquellos que eran considerados la escoria humana de Calcuta, a lo que esta humilde mujer respondió:

Somos una orden contemplativa. Primero meditamos acerca de Jesús, y luego salimos a buscarlo disfrazado“.

Cuando alguno se pregunta: “¿Dónde está Dios cuando se sufre?”, la respuesta podría ser una segunda pregunta: “¿Dónde está la Iglesia cuando se sufre?”.

Jesús dejó en manos de la Iglesia el trabajo que restaba por hacer. En algunos casos ha logrado algo, pero siendo sinceros con la historia y el llamado del Señor, es visiblemente pobre el resultado. Muy probablemente, al regresar el Señor y preguntar por el beneficio que ha logrado con Sus talentos que depositó en nuestras manos, debamos avergonzarnos.

Ya ven que me involucro en el rubro de avergonzados… Por favor, líderes cristianos, pastores, obispos, apóstoles y quien quiera que seas hermano que has creído en el evangelio, evalúa tus obras y arrepiéntete. No siempre lo que te han enseñado es lo que Dios desea que hagas. Busca conocer realmente aquello que Dios desea de tí.

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Cierta vez San Agustín, haciendo referencia a la iglesia rebelde, dijo:

Retumban las nubes con el clamor de que la Casa del Señor será edificada en toda la tierra; y estas ranas se sientan en sus pantanos y croan: ‘¡Nosotros somos los únicos cristianos!’

Espero que el tiempo de reconocer los horrores doctrinales y dogmáticos se acerque pronto. No puedo aventurar que se estén acercando. No puedo tampoco asegurar que lleguen. Sólo añoro que en algún momento el Señor golpee en el corazón de los que están en eminencia (o buscaron estar allí por sus propios medios o carisma) y logre desbaratar las maquinaciones ajenas al evangelio que cada uno ya conoce, pero se niega a aceptar como error.

¿Es posible “reunir” más “presencia” de Dios en un punto que en otro? Personalmente he experimentado la presencia de Dios en algunas reuniones, en otras no.

Pero paradójicamente, y en contraposición a lo que algunos anuncian desde el púlpito, he sentido la presencia de Dios en lugares totalmente increíbles.

En una casa humilde viendo a alguien tomar su almuerzo luego de varios días.

Yendo de viaje hacia un trabajo mientras meditaba en algo que había leído en las escrituras.

A solas en mi casa lavando platos…

No existe para Dios un lugar único donde manifestarse.

No existe tampoco, un lugar “preferido” de Dios donde sentirse “más cómodo” que en otro.

Aunque, según sus dichos, se debe sentir más cómodo en el corazón de un pecador recién arrepentido, que en el corazón lustrado por fuera y arruinado por dentro de un cristiano hipócrita.

Imitar las emociones que produce en la gente la presencia de Dios, es probable.
Lograr sus frutos, imposible.

Que el Señor les bendiga !

Mucho he leído del nuevo paradigma que enfrenta a la iglesia con respecto a la culminación de la iglesia “congregacional” tal y como creíamos que era (ya que se nos ha enseñado por años un molde que no terminaba de encajar en el nuevo testamento…)

Los discípulos no tenían un lugar específico para reunirse. Lo hacían en donde fuese.

Jesús mismo reunía a las multitudes al aire libre, sin buscar un lugar determinado. A veces una casa en donde el público necesitado intentaba entrar por el techo. Otras veces en el Monte de los Olivos, otras veces hablaba desde la barca hacia alguna playa…

O sea, no nos dejó Jesús ejemplo de estructuras edilicias que fueran necesarias para adorar a Dios.

Cuando Jesús se retiraba a orar a solas, muchas veces lo hacía a cielo abierto. Así sucedió en el huerto de Getsemaní.

Entonces… ¿por qué se nos ha enseñado que “las cuatro paredes” son la iglesia? No puedo encontrar explicación a eso.

Lo que sí encuentro liberador, es que como individuo puedo tener comunión con el Señor fuera de la lata de sardinas.

No necesito estar cuatro horas de pie “sacrificando” alabanza, como se suele enseñar erróneamente.

Puede brotar alabanza de mi corazón hacia Dios sentado en alguna plaza pública. ¡Es más; posiblemente mi vida sea más útil a Dios en un lugar público que encerrado en un edificio en donde todos dicen creer en lo mismo, sin siquiera saber de qué se trata la vida cristiana !

Veamos este pasaje, en donde Felipe se acercó al carro en donde viajaba un etíope eunuco que estaba leyendo al profeta Isaías sin comprender lo que decía el texto:

Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco:Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?

Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio mas, y siguió gozoso su camino.

- Hechos 8:35-39 -

Reflexionemos en lo siguiente:

En este pasaje vemos que Dios envía a Felipe cerca del etíope eunuco y Dios mismo lo “retira” de la escena antes de que pueda formar en la mente del eunuco cualquier otra idea equivocada.

Leyó, fue instruido, creyó y se bautizó, (en ese orden). PUNTO Y APARTE.

Dios no le dejó tiempo a Felipe para que le diera la tarjeta de su ministerio, ni le dijera a dónde tenía que ir el etíope todos los domingos a partir de ahora.

¿Dónde está la “consolidación” de esta nueva alma? (Esto para los amantes de la eternización del cristiano echando raíces en una sola tierra).

Sigamos…

Jesús mismo, hablando con la mujer Samaritana se ocupó de desbaratar los pensamientos de esta mujer que le preguntaba a dónde tenía que ir para adorar a Dios. Veamos qué dice la mujer:

Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.

Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

- Juan 4:20-21, 23-24 -

O sea, que según la palabra misma de Jesús, no es necesario ir a algún lugar determinado para adorar a Dios, sino que lo necesario es hacerlo en espíritu y en verdad.

¡Gracias Señor!

(Más palabras sobran).

En la iglesia primitiva, si bien los nuevos cristianos abundaban en dádivas generosas y totales (llegando a vender todo lo que poseían), el fin de dichos recursos era compartirlo de un modo equitativo entre todos.

Es obvio que se continúa enseñando lo beneficioso que es dar, pero lamentablemente no se observa que el reparto se realice con certeza a quienes más lo necesiten.

Recordemos este pasaje:

Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.
- Hechos 4:34-35
-

Las finanzas de una iglesia dicen mucho acerca de sus ministros. En algunas congregaciones se usa (con buen criterio) la publicación de cada balance de gastos y detalle del uso de los fondos recaudados.

Aún así, teniendo esa precaución de dejar las cuentas “claras y a la vista”, se corre el riesgo de no ser un buen distribuidor de las recaudaciones voluntarias de los fieles.

Los tiempos pueden haber cambiado mucho, pero… ¿ha cambiado el Espíritu del Señor?

Que el Señor les bendiga !

A veces, leyendo la biblia, nos topamos con algunos relatos de una crueldad humana difícil de imaginar. Hasta hay quienes evitan leer ciertos párrafos, por conocer su contenido sangriento.

Los canales de noticias muchas veces nos muestran realidades inconcebibles de maldad humana y se escuchan comentarios posteriores tales como: “Antes estas cosas no pasaban”, “cuando yo era joven, no te dejaban hacer esto o aquello”, etc. etc. etc.

Lo cierto es que la biblia nos da la pista sobre un tipo de maldad que siempre estuvo presente en el hombre, aún cuando no existía internet, ni noticiero televisivo o radial, ni teléfonos móviles, ni nada que se acerque a todos los artefactos y tecnología con la que contamos en la actualidad.

Entre esos pasajes sangrientos y horripilantes, encontramos el de dos mujeres hambrientas en medio de un sitio que se prolongó por un tiempo tan extenso que llegó a escasear el alimento, de tal modo, que lo poco que había se vendía a precios exorbitantes.

El pasaje puede leerse en el libro 2ºReyes capítulo 6 versículo 24 hasta el capítulo 7 versículo 20.

En esa cruda realidad,  en la que estaban, las mujeres conciben una idea desesperada: Matar a sus hijos para comérselos.

La historia cuenta que realmente hicieron efectiva la muerte de uno y se alimentaron de él.

Al día siguiente, y con el estómago ya satisfecho, la segunda mujer escondió a su hijo para no entregarlo como comida.

Lo llamativo es que esto último es lo que la primer mujer le protestó al rey de Israel, en lugar de lo primero.

El rey al escuchar a estas mujeres se consternó y mandó a buscar al profeta Eliseo para matarlo (la culpa, según el rey de Israel, era de Eliseo, cuando en realidad se cumplía el juicio de Dios de Deuteronomio 28:53-55).

Eliseo fue advertido por el Señor quien lo guardó de la muerte.

Hay otros detalles de la historia pero quiero enfocarme ahora en esto que sigue:

Dios hizo un gran milagro fuera de la ciudad.

El ejército sirio había huido de apuro, porque Dios “había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros,  ruido de caballos,  y estrépito de gran ejército” (2Reyes 7:6) .

Dejaron abandonadas todas las tiendas, la comida, los caballos y huyeron para salvar sus vidas.

¡ Dios espantó al ejército enemigo !

Ahora viene lo mejor del relato.

¿Quiénes fueron los encargados de decirle al rey las buenas nuevas? ¿A quién usó Dios para llevar el mensaje de salvación de esa nación casi al borde de la muerte por el apetito?

¿Al profeta Eliseo?

No. A pesar de que dio una palabra profética de provisión incomparable, nadie le creyó ni lo tomó en cuenta.

¿Quiénes fueron entonces?

Unos cuatro leprosos que estaban “jugados”. Habían dado todo por perdido y se animaron a ir al campamento sirio, aún corriendo el riesgo de morir. No tenían muchas alternativas, pero fueron ellos: LEPROSOS.

Cuando éstos regresaron a la ciudad para dar las noticias de su descubrimiento, y de las miles de provisiones que estaban al alcance de la mano. No les creyeron.

Preferían continuar encerrados allí, entre sus cuatro paredes, creyendo que allí estaban “protegidos”.

La protección de Dios estaba fuera de la ciudad sitiada.

Finalmente enviaron a unos hombres a caballo para verificar si era cierto y la historia termina con el pueblo saliendo de la ciudad amurallada y encontrando lo necesario para su subsistencia fuera de las paredes.

¡Qué analogía de la iglesia actual!

De los lugares en que debiera reflejarse el amor y misericordia de Dios hacia los postergados nacen las más discriminatorias reglas conocidas por la sociedad.

Dentro de la “jaula” el enemigo ha impuesto un sitio, donde invita a comprar estiércol de paloma haciendo creer a los incautos que se trata de pastos verdes.

¿De dónde podrá venir el mensaje liberador para las almas que están sufriendo dentro de las congregaciones legalistas?

Obviamente del Señor, pero ¿quién lo hará oir?

Seguramente los leprosos. Los que están “a la entrada de la puerta”.  Los desechados de la iglesia legalista, los que reconocemos nuestra lepra.

Nosotros, que nos sentimos mal, porque hemos encontrado la libertad en Cristo y pareciera que callamos.

Fuera de la “jaula” están todos los recursos para que un cristiano sea cristiano, sin necesidad alguna de contenido adquirible por dinero.

Para cerrar quiero acotar este pensamiento:

Recientemente respondí un comentario de una hermana con una frase que quisiera repetir porque me asombró de haber sido el autor: “Cualquier hombre que pretenda tener una revelación divina (sea cual sea) debiera estar dispuesto a que sus palabras y planes sean juzgados por la palabra de Dios.”

Añadiendo a esta idea, y con el mero objeto de ampliarla, creo que no sólo debe estar el hombre de Dios dispuesto a que sus dichos sean puestos a prueba por la palabra de Dios, sino que debiera superar dicha prueba.

El tamiz de la biblia debiera ser el filtro por el cual los cristianos pudieran recibir el correcto adoctrinamiento bíblico puro sin tanto argumento flojo y volátil que sólo logra ensuciar las aguas para que parezcan profundas.

Que el Señor los bendiga.

¿A quién se llamó así?

Ya desde la época de 1986 (en pleno “avivamiento” en Argentina) teníamos señales de un deseo evangélico de contener a las “almas nuevas” u “ovejas recién convertidas” dentro del redil.

Este nombre “golondrina” se le adjudicaba a cualquier hermano o hermana que, no estableciéndose en una congregación de modo permanente, buscaba nuevos horizontes en otras congregaciones.

En esta nota quiero reflexionar sobre este mote que tan a la ligera se utilizó sobre muchos. Algunos de éstos (Dios quiera me equivoque) perdieron la fe que una vez les fue dada por la torpeza de quienes siempre discriminan en lugar de quitar las vigas de sus propios ojos.


Algunas ovejas, a veces de modo consciente y voluntario, otras veces casi sin entender el porqué, salen a buscar pastos verdes, cuando sus pastizales se vuelven amarillos o incomestibles.

El término “golondrina” o “veleta” cambiará seguramente dependiendo de qué país se trate, pero espero que todos comprendan el significado.

En aquellos días (seamos sinceros, actualmente aún se inculca desde los púlpitos) se culpaba de ser un cristiano “golondrina” a quienes de alguna manera no hallaban buenos pastos dentro del redil de turno (congregación a la que asistían).

Se les hacía responsables a ellos, (simples ovejas) por ser tan genuinos en su fe, que salían a conocer en qué otros campos poder nutrirse con verdes tallos más sustanciosos y frescos.

“Deben quedarse en donde Dios los puso en el Cuerpo de Cristo” afirmaban categóricos (y hasta condenantes) los líderes de entonces, parafraseando en muy pésima forma las palabras del apóstol Pablo. Los tales consideraban (algunos consideran aún) a los ladrillos y adornos de sus congregaciones como parte vital del cuerpo de Cristo.

Conociendo las propiedades del cuerpo que eran desconocidas en los tiempos del apóstol Pablo, podemos decir que en la actualidad son necesarios y útiles los hermanos “neurona”, hermanos “plaqueta” y demás integrantes del flujo de sangre (del que mana la vida) como instrumentos de Dios para mantener al resto del Cuerpo de Cristo en una actividad constante en nuestros días.

Esta actividad no es quizá tan visible como la que realizan los pies y las manos, pero ningún área de nuestro cuerpo se valora por su visibilidad, sino por ser integradora de un sistema más grande, que depende de ese pequeño aporte de sus partes y organismos menos visibles para ser lo que es.

Como escritor, me siento más parte del sistema nervioso del Cuerpo de Cristo, alertando sobre las diversas acciones dañinas para el cuerpo e intentando impulsar las correctas señales para solucionar dichos daños.

Las respuestas están todas en la cabeza que es Cristo, ninguna célula “per sé” cuenta con las condiciones de recrear, sin Su autoridad, beneficio alguno para Dios.

Bienvenidas, pues, todas aquellas golondrinas que, por optar ser libres del legalismo, nos han permitido descubrir que existe un mundo alrededor, fuera de la jaula (congregación), que necesita también a Dios y a quienes Dios también ha invitado a sus bodas.

Dentro del “edificio” hacemos pocas cosas de provecho. Sólo engordamos por retroalimentación nuestros estómagos y egos, impidiendo a otros abastecerse de la abundancia del cielo.

Actualmente me alegro de estar experimentando esta “golondrinez” en mi propia vida, conociendo las múltiples formas de la gracia de Dios que ignoraba por ingenua obediencia a un dogma ridículo impuesto por hombres.

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