Deseas prosperidad ? – 3a. parte

Es interesante ver que cuando se toca el tema de la prosperidad, se puede palpar el rechazo unánime de aquellos que tienen el oído acostumbrado a escuchar la doctrina de la abundancia.

No juzgo a tales hermanos. Yo mismo he navegado por esas aguas y creo que puedo llegar a comprender lo que se siente.

Al leer algunos de mis textos, suelen decirse a sí mismos: “Si lo que yo creo (además de que me lo enseñó mi pastor, que no es cualquier pastor, sino que tiene “tantos” años en el pastorado y cuenta con el aval de las más importantes organizaciones evangélicas del país y del exterior)… ¿cómo puede este hermano caer en semejante error?”, (casi me parecería escucharlos, porque de hecho me he escuchado antes a mí mismo… jaja).

¿Error? Si examinamos la palabra de Dios, en ninguna parte se enseña que debamos anhelar el éxito económico.

Las añadiduras, siempre son y seguirán siendo “añadiduras”. No deben buscarse de ningún modo… vendrán si el Señor quiere.

Lo principal del asunto es presentar al Señor Jesucristo resucitado a toda criatura, o sea, predicar el evangelio de Jesucristo. El resto de las enseñanzas “modernistas”, “positivistas” y de kermese… no son más que hojarasca.

Se suele citar con frecuencia este versículo: “Amado,  yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas,  y que tengas salud,  así como prospera tu alma” (3° Juan 1:2).

Mediante este párrafo se induce a los cristianos a desear cuantas cosas quepan en su corazón, puesto que ¡Dios no puede negarse a darles a Sus hijos lo que ellos le pidan!

Si se lee correctamente, no habla de que tenga abundancia, sino que sea prosperado.

Es posible tener lo necesario y vivir plenamente.

Pablo dijo una vez: “Sé vivir humildemente,  y sé tener abundancia;  en todo y por todo estoy enseñado,  así para estar saciado como para tener hambre,  así para tener abundancia como para padecer necesidad” (Filipenses 4:12).

Ahora bien… Para vivir en la abundancia que asegura haber vivido, manifiesta que debió “ser enseñado”.

Muchos en la actualidad desean la abundancia sin someterse a la educación previa para sobrellevar con humildad la abundancia.

Las pruebas saltan a la vista, cuando vemos hermanos que hacen ostentación de sus bienes, utilizando formas de hablar de apariencia espiritual y creyendo que Dios les ha ascendido en la jerarquía (por así decirlo), y creen (ilusos ellos) que por tener bienes materiales, queda confirmada la “bendición del cielo sobre sus vidas” por lo que ellos han logrado esas metas mundanas y otros hermanos no.

Es muy triste lo que digo, pero lo he visto con mis propios ojos. Nadie me lo ha contado. He saboreado esa clase de trato por parte de varias personas (muchas de ellas “líderes” y “hermanos crecidos”), y hasta he notado que en sus palabras adornadas estaban esperando despertar mi envidia.

Más que envidia, me llenó de tristeza esta actitud. Me recuerda a la tristeza de Jesús cuando habló con el joven rico… Ese tipo de tristeza. Dan ganas de llorar a los gritos y decirles: ¿Pero es que todavía no entendieron nada del evangelio? ¿Cómo pueden personas así apacentar a las ovejas? Es realmente doloroso. Pero por otra parte, es verdad. Lo cual es más triste aún.

Ojalá mi testimonio fuera falso. Por el bien de la iglesia ! Pero lamentablemente, el rumbo que ha tomado la predicación “exitosa” es evangélicamente degradante.

¿Alguien puede pensar que Jesús se mató para que nosotros comamos y bebamos?

¿La enseñanza apostólica apuntaba a la bendición económica?

¿Dejaremos de desear un perpetuo “Disneyworld” y tomaremos de una buena vez la cruz que nos toca, sin importarnos el precio que debamos pagar?

Silencio…

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Raimundo.

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Deseas prosperidad ? – 2a parte.

Recibí un mensaje de Salim:

Cordial saludo, su predica o mensaje es alentador y motivador para la obra de cristo jesus, pero en lo que no estoy de acuerdo, es que dios en este mundo quiere que segun usted vivamos en pobresa , dolor, o vida de pobre en lo economico, no se si le entendi, o no pero dios hizo al hombre a su semenjanza, y dios es rico en todo y quiere que sus hijos se rico como el lo vemos em el antiguo testamento y en el nuevo, se hablo de prosperidad espiritual y material, lo que no debemos es que idolatremos al dinero,pero podemos vivir comodos por gracia de dios. amen del resto todo muy bien, y nos ayuda a ver una realidad mas cristina de su palabra, le felicito y espiritu de dios este con nosotros. amen. favor reponder.

FIN DEL MENSAJE.

Mi respuesta:

Amado hermano,

Todo lo que el Señor desea para nuestras vidas, ya lo poseemos.

Aquellos deleites sublimes que nos esperan en gloria, no tienen comparación alguna con las migajas que estamos acostumbrados a recibir en este mundo (y me refiero por “migajas” a todo lo que este mundo puede ofrecer, aún aquellas cosas tan “codiciables” para el ojo, el apetito y la vanagloria).

No piense que estoy en contra de que una persona posea dinero, todo lo contrario.

Estoy en contra de aquellos que predican el bienestar material, como si Cristo hubiera muerto por esas vanidades.

El dolor, ¿quién no lo padece? Un hermano que se va a la guerra, una mujer que de pronto sufre una enfermedad, un esposo que se va saltando cual adolescente tras la primer falda que encuentra, un niño que es secuestrado y mutilado…

El dolor es parte de nuestra realidad, hermano. Y no existe un modo mejor de ser formado en el camino, que mediante la prueba.

Al comenzar la vida cristiana, mis pruebas eran muy tontas (desde mi punto de vista actual) como ser:

“He mentido…¿perderé la salvación? ¿Qué cosas estaré haciendo bien y qué cosas estaré haciendo mal?”, “¿Debo servir al Señor en la India?”, “¿Y si la esposa que el Señor elige para mi, no es de mi agrado? ¿Qué hago? ¿La acepto igual porque viene de Dios? ¿Y si no es de Dios?”

Todas estas luchas (más bien psíquicas y ligadas a emocionalismos) fueron válidas y me hicieron crecer. Pero con el tiempo, y a medida que uno se va acercando a la meta (aún me falta muuuuucho por llegar), las pruebas son mucho más complejas… Entendiéndose por complejas, la pérdida de un ser amado que nos deja sin respuestas desde el cielo… (nuestros eternos “porqués”), un hijo que comienza en la droga (aún cuando nos sentábamos con él en la iglesia para cantar himnos…). Son sólo ejemplos, he vivido algunos de ellos y otros no. Pero quería ejemplificar la complejidad de las pruebas.

¿Por qué? Se preguntará usted…

Le explico.

¿Cómo podremos sostener a alguien que está atravesando por un dolor enorme si sólo conocemos ese dolor por medio de lo que nos dice un libro o una revista?

¿Estamos de ese modo “externo” capacitados para aconsejar y dar una palabra de esperanza en medio del dolor? ¿o al menos una palabra de consuelo? ¿o sentarnos al lado de la persona lastimada y comprender (y hacer nuestro) su dolor? Eso es lo que se llama empatía. Ponerse en los zapatos del otro.

Por muchos años quise ser consejero (y de hecho algo aconsejé) pero veía que muchos sólo buscaban en dónde lucirse con su conocimiento bíblico en lugar de pretender abrazar el dolor del ser que estaba frente a él sufriendo.

¿Eso es cristianismo? Yo lo dudo. Aunque si mira bien, hermano… lo verá más de lo que se imagina.

Espero que el Señor le bendiga y le permita caminar firmemente sobre su delgado sendero hasta la victoria !!!

Raimundo Baravaglio.

Deseas prosperidad?

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He leído una nota, escrita el 29 de Setiembre de 2004, que decía lo siguiente:

Cada 24 horas mueren de hambre en el mundo 100 mil personas, entre las cuales 30 mil son niños con menos de 5 años de edad.

El día 11 de septiembre, el derrumbe de las torres gemelas de Nueva York cumplió tres años. Hubo una inmensa conmoción internacional.

Cada día, el hambre hace desmoronarse a 10 torres gemelas repletas de niños.

Nadie llora ni se conmueve. ¿Por qué?

La pregunta queda flotando extrañamente en el aire sin respuesta.

Puede ser que te hayan enseñado, (o lo estén haciendo en este mismo momento), que debes anhelar la prosperidad a toda costa, porque ¡eres hijo del Rey!

Puede ser que sueñes con grandes sumas de dinero con este Dios generoso que quiere verte gordo, con los bolsillos llenos y viviendo una vida (si bien decorosa y sin vicios) libre de cualquier tipo de preocupación financiera y rodeado de todas las comodidades existentes (y por venir)… ¡ como corresponde a un hijo del Rey !

Lamento tener que decepcionarte, pero por cada peso, dólar, euro o la moneda que prefieras, que llega a tu bolsillo, por el medio que sea (no viene al caso que sea un modo justo o injusto, sino lo que produce en este entorno materialista) se incrementa la pobreza de otros en el mundo.

Paradójicamente, informes de la FAO (búscalo en Google) afirma que los países desarrollados pugnan por desarrollarse más y esto a fuerza de subdesarrollar más a los que son subdesarrollados.

La consecuencia es grave: Más pobreza.

Quizá pienses… ¿y a mí qué? (Tal como dijera Caín: “¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”)

Piensa que nada te distingue de esa otra vida, de ese otro ser que fue creado tan a la imagen de Dios como tú. Por quien Cristo dio su vida, al igual que la dio por ti.

Ahora… pensándolo bien… ¿deseas prosperidad? ¿O prefieres ser cristiano?

La biblia dice que Alguien dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” (Mateo 16:24). Seguramente no tendría mucho lugar su mensaje en algunas congregaciones de la actualidad “progresista y positivista” embobada por los mensajes de “éxito” y con sus “7 claves para vivir como un duque”.

Raimundo Baravaglio
Mensaje de Fuego .Org

Diezmos, diezmos, diezmos…

He recibido un mensaje, el cual transcribo y luego respondo.

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MENSAJE:

hola, puntos y bases biblicas.Dt14:22 -Gn!2:20-Lv27:30-am.4:4-mal.3:8-Lc18:12-He7:2-5-9
1-La biblia es la palabra de Dios. * no de hombre.
2-es un mandato de Dios. *no de el predicador.
3-hay maldicion para quien no lo da. *no para el incredulo.
esto es para el que cree a Dios.
4-Dios no cambia. *el hombre si .

Robara el hombre a Dios? pues vosotros me aveis rovado. y dijisteis:en que te emos robado ?en vuestros diezmoz y ofrendas.Malditos sois con maldicion por que vosotros la nacion toda me aveis robado. traed todos los Diesmoz al alfoli y haya alimento en mi casa;y Provadme ahora en esto, dice Jehova de los ejercitos,si no derramare vendicion sobre vosotros hasta que sobre abunde.

esto si usted o quien sea no lo creemos que mal de nuestra parte ya que todo le pertenece a Dios y el solo quiere vendesirnos nada nos pertenece solo somos mayordomos de Dios sobre la tierra el es Dueño de todo y de lo recivido se su mano es que le damos.

Dios nos da muchas promesas en su palaba, Dios es rico ,solo quiere que le amemos .lo de mas es por añadidura.:) y un consejo de ,mas vienvaenturado es dar que recivir de,de y vera como Dios lo vendice no haga caso al diablo.de verdad que Dios lo bendiga.

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RESPUESTA:

Hola hermana María.

Gracias por contestar.

Usted cita: Dt.14:22 que dice: “Indefectiblemente diezmarás  todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.”

A primera vista, podemos ver que el Señor no menciona el dinero sino el producto del grano y que no consiste se trata de un aporte mensual sino anual.

Pero además (como Ud. sabrá) la biblia debe ser leída en su contexto. Descubriendo el verdadero espíritu del mensaje, que pueda contener un versículo determinado, en el entorno de cada pasaje y, aún, de cada capítulo, de cada libro, y del conjunto de libros que integran la palabra del Señor (la Biblia) tal como ha llegado a nuestras manos en nuestros días.

Basta leer el versículo que sigue al que usted plantea para descubrir algo maravilloso:
Dt.14:23 dice: “Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre,  el diezmo de tu grano,  de tu vino y de tu aceite,  y las primicias de tus manadas y de tus ganados,  para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.
“.

No sólo no menciona en lo absoluto el dinero, sino que (el que lea entienda) le ordena el Señor que él mismo coma dicho diezmo.

El diezmo que en la actualidad se insta a los cristianos a dar y que tantas veces se menciona (desde cualquier púlpito) que es destinado “para la obra de Dios”… ¿lo es en verdad? ¿O termina siendo dilapidado en viajes, efectos de humo y luces, eventos multitudinarios de escaso fruto, y otro tipo de vanidades para engrandecer el nombre de un supuesto “reconocido ministerio”?

No estoy en contra de quienes predican de corazón el evangelio, pero dudo que éste (el evangelio) requiera de adornos o énfasis accesorios. El evangelio es poder en sí mismo !!! Pero eso es entrar en otro tema…

El argumento bíblico para sostener el diezmo que usted menciona (en Dt. 14:22) sólo tiene alcance hasta el versículo que le sigue… Allí muere.

Continúo.

Gn.2:20 dice “Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo;  mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.” No tiene nada que ver con el diezmo.
Por las dudas leí Gn 12:20 por si fue un error de tipeo (ya que ha escrito “!2″), dice: “Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram;  y le acompañaron,  y a su mujer,  con todo lo que tenía.” Tampoco tiene nada que ver con el diezmo.

Sigo…

Lv. 27:30 dice: ” Y el diezmo de la tierra,  así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles,  de Jehová es;  es cosa dedicada a Jehová.”

Pero en el contexto encontramos: Lv 27:34 “Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés para los hijos de Israel,  en el monte de Sinaí.”

Es necesario comprender que estamos en la etapa de un mejor pacto. Esa ley fue dada a los hijos de Israel. El diezmo ni siquiera figura en el decálogo. Por lo que si debemos guardar cada punto de la ley levítica, no estaríamos andando en la gracia de Cristo. Sólo detente a leer otros preceptos del libro de Levítico, y verás que no cumplimos ni la décima parte de todos los ritos que se plantean allí… ¿por qué? Porque no estamos bajo la ley sino bajo la gracia.

Muchos “grandes hombres de Dios” (les encanta ser llamados así) poseen la mala costumbre de apropiarse de legalismos obsoletos como el del diezmo para enriquecerse y terminar convirtiendo sus congregaciones en verdaderos centros de diversiones.

Sigo…

Otro versículo citado por usted es el de Amós 4:4 que dice: “Id a Bet-el, y prevaricad; aumentad en Gilgal la rebelión, y traed de mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres días.”

En este texto, no es precisamente que el Señor esté pidiendo que traigan los diezmos como requisito, sino que está reprendiendo a Israel por su hipocresía. Les desenmascara su falsedad que consistía en su recurrencia al pecado para posteriormente presentarse ante el Señor con los sacrificios y diezmos “cada tres días” como “rito” de pseudo-arrepentimiento ante Dios, pero con el único y claro objeto de regresar cuanto antes a sus caminos de pecado. Es un error considerar este texto como base para una doctrina en relación a la actualidad del diezmo. El texto mencionado no enseña que deba diezmarse.

Sigo…

Otro versículo citado por usted es el de Malaquías 3:8 que dice: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.”
¿Es un mensaje que el Señor dio a los cristianos neotestamentarios? ¿no es acaso el Señor hablando al pueblo de Israel? Repito, estamos viviendo en los tiempos del nuevo pacto, no del antiguo.
En Malaquías 4:4 dice “Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.” Menciona “ordenanzas y leyes para todo Israel”, queda claro cual es el destinatario de tales ordenanzas y leyes… ¿o deberemos regresar a la ley de Moisés?

Sigo…

Otro versículo citado por usted es el de Lucas 18:12 que dice: “ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.” Aquí Jesucristo está relatando esta hipocresía de un fariseo de quien Jesús mismo menciona en el versículo anterior -Lucas 18:11- que “El fariseo,  puesto en pie,  oraba consigo mismo”, o sea que no estaba orando con Dios, mientras que un publicano, se arrepentía (sin mencionar diezmo alguno) tal como dicen los versículos subsiguientes (Lucas 18:13-14): “Mas el publicano,  estando lejos,  no quería ni aun alzar los ojos al cielo,  sino que se golpeaba el pecho,  diciendo:  Dios,  sé propicio a mí,  pecador.  Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro;  porque cualquiera que se enaltece,  será humillado;  y el que se humilla será enaltecido.” Es cierto, la enseñanza de Jesús no aclara si el diezmo es o no una obligación en este texto, pero sí lo presenta como algo innecesario para el perdón, y peligroso para confiar en él como modo de “estar a cuentas con Dios”.
En aquel momento, no estaba vigente, aún, el nuevo pacto sino que recién entraría en vigencia “al morir el testador” (Ver Hebreos 9:16-17). Pero no se enseña ninguna vigencia en la actualidad de la práctica del diezmo.

Sigo…

Otros versículos citados por usted son los de Hebreos 7:2-5-9 que dice: “a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz”, (v.2). “Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.”, (v.5). ” Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos;”.

Estos pasajes hacen una referencia histórica hacia el uso del diezmo que debía entregarse a los descendientes de Leví que hayan recibido el sacerdocio. Nada se menciona acerca de que los nuevos cristianos deban guardar esta práctica.

Esta referencia histórica se menciona para dar a entender la confianza de Abraham hacia Melquisedec (tipo de Cristo). Pero de ningún modo enseña que deba continuarse con esta práctica en la vida cristiana.

El apóstol Pablo menciona la necesidad de dar, de ser generoso, de dar antes que recibir y de la gran bendición que nos produce el dar y de sostener a aquellos que nos ministran en el Señor. Pero jamás leeremos que se hable apostólicamente sobre la vigencia del diezmo.

Yo me gozo de poder ser un dador generoso, pero prefiero que mi izquierda no sepa lo que hace mi derecha… El ser generoso, y a la vez estar haciendo de ello una publicidad de mi persona, me convierte en un hipócrita, pues no realizo en ese caso una dádiva u ofrenda, sino una “inversión” pretendiendo sacar de ello un provecho.

Es más! ¿Qué sucedería si un ministro del evangelio hace las cosas bien? Me refiero a poner su vida por las ovejas, a cuidarlas, a sustentarlas cuando sea necesario, a acompañarlas cuando éstas lo requieran, a hacer, en pocas palabras, “la obra de Dios”, en lugar de buscar una mayor proyección de su ministerio descuidando a sus ovejas, o de llevar una vida social de un nivel altísimo (y seriamente vergonzoso) por el sólo hecho de “codearse con los ‘grandes’”. Al respecto, me siento en sintonía con Pablo que cierta vez dijo de los que estaban en Jerusalén (Gálatas 2:6) “de los que tenían reputación de ser algo  (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa;  Dios no hace acepción de personas),  a mí,  pues,  los de reputación nada nuevo me comunicaron.”

¡¡¡ Qué conveniente sería que cada hombre del Señor se dedicara a escudriñar las escrituras para conocer cuál sea realmente la verdadera voluntad del Señor (en todos los ámbitos de la vida cristiana, empezando por su propia casa) en lugar de buscar fuera nuevas “revelaciones”, “visiones” y “métodos” copiados, interpretados y aplicados por otros ministros en otras congregaciones !!!

El único medio válido para

El pueblo generosamente traería sus ofrendas a sus pies, gozoso de ver que el fruto de su esfuerzo es administrado realmente con sabiduría de Dios para la genuina extensión del reino, en lugar de aumentar la avaricia de hombres que se ufanan de tener grandes iglesias. En lugar de eso, ven que éstos dilapidan en gastos inútiles, cambiando varias veces de teléfono celular (por el sólo hecho de que “ha salido una nueva versión con más opciones!”), o que cambian de automóvil (porque era algo necesario y – además – es digno del “hombre de Dios”), mientras que si Jesús estuviera entre nosotros, seguiría sin tener en dónde recostar su cabeza.

Muchos de estos “hombre de Dios” siguen estadísticas que les hacen creer que su congregación está creciendo, olvidando que el crecimiento numérico nada tiene que ver con el crecimiento que sólo Dios puede dar, el cual no siempre sigue el mismo ritmo de nuestro deseo carnal de ver una iglesia gigantesca que sea la envidia de otros pastores.

Perdón hermana, por plantear el tema tan crudamente, pero le puedo asegurar que, como decía C.S.Lewis, “lo que nos dicen a la cara, carece de importancia” -por que no siempre son palabras veraces- “sino aquello que escuchamos en los pasillos”, pues la hipocresía se disfraza en vivo y en directo, pero en los camarines, es en donde el actor es como es. Actualmente, los pastores se saludan cordialmente hasta estar de espaldas y allí es posible verles los colmillos, sedientos de una especie de revancha por el éxito que consideran que el otro ministro obtuvo en su obra (qué irónico, creen que es SU obra) y que ellos no alcanzaron. Aplaudiendo los éxitos ajenos (aparentes, obvio) pero deseándolos para sí, como si el Señor les “llamara” a tener su propio edificio para diezmiles.

Le aseguro hermana que no soy un “negativista” o cosa semejante, (aunque no me importa qué puedan opinar los lectores de mi persona que no es lo importante, sino Cristo) sino que si el Señor nos llama a edificar Su iglesia, se refiere a una edificación no hecha de manos humanas, no de edificios. En Lucas 12:18 el Señor nos dice: “Y dijo:  Esto haré:  derribaré mis graneros,  y los edificaré mayores,  y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;” y supuestamente estaba hablando de un hombre que “no es rico para con Dios” (ver versículo 21).

Aún si tuviésemos que ajustarnos a los diez mandamientos, veremos que en ninguno de ellos se menciona el diezmo… aunque sí menciona el guardar el Sábado… que es otro tema apasionante ! Ya que tanto se defiende con uñas y dientes el dogma del diezmo, pero poco se dice de guardar el Sábado, aunque ya se han ocupado los “inspirados hombres de Dios” en cambiar un día por otro, (Sábado por Domingo) cuando la biblia no menciona jamás dicho cambio.

Sólo una última aclaración para tener en cuenta: En las versiones bíblicas: “Nueva Versión Internacional” y “Biblia en Lenguaje Actual”, el día de reposo se menciona como Sábado. Ya en la Reina-Valera de 1960 se hacía referencia al pie en donde aparece el texto, vez tras vez, que “aquí equivale a Sábado”. La pregunta es… ¿el hombre puede cambiar la palabra de Dios? Porque los judíos que no creen que Jesús haya sido el Mesías, siguen guardando el Sábado como día de reposo.

Tengo al respecto una versión histórica interesantísima sobre el motivo que causó el cambio del Sábado por el del Domingo. Y no es precisamente la que estamos acostumbrados a escuchar sobre que “es el día del Señor, porque ese día el Señor resucitó”, sino que tiene más que ver con una cobarde huída de la persecusión romana en donde los cristianos por evitar la cruz, optaron por trabajar los Sábados y celebrar el Domingo el día del Señor.

Ahora bien… No estoy afirmando que el día Sábado deba ser guardado. Pero, el énfasis en el tema del diezmo es algo tan marcado a fuego en la conciencia de los cristianos, basándose por un lado en apreciaciones bíblicas erróneas y fuera de contexto, y por el otro, en una tradición verbal equivocada y “de conveniencia económica”,

Tal parece que en muchos aspectos la palabra del Señor ha sido manoseada de un modo tan diabólicamente sutil, que es imposible regresar a la buena senda.

Gracias al Señor tenemos libertad en Cristo para hablar estos temas y llamar la atención sobre los mismos. Y ¡ay de nosotros si calláramos!

Raimundo Baravaglio
Mensaje de Fuego .Org

Iglecrecimiento

He leído en el blog de Carlos Salazar “Teología e Historia” un tema: Lo que produce crecimiento en la Iglesia.

Que comienza con unas preguntas:

“¿Cuál es el secreto para el crecimiento continuo de la iglesia? ¿De qué depende?”

y luego continúa diciendo “es difícil explicar con certeza qué produce el crecimiento en la Iglesia” y posteriormente detalla una serie de 10 características que poseen las iglesias “crecientes y saludables” y que “producen crecimiento” a saber:

1.- Poseen un liderazgo visionario.
2. Desarrollan ministerios de acuerdo con los dones a disposición y evangelizan de acuerdo con las necesidades.
3. Esparcen una espiritualidad contagiosa.
4. Establecen prioridades en consonancia con el orden bíblico.
5. Adoptan estructuras funcionales.
6. Planifican servicios de adoración inspiradores
7. Desarrollan un programa de células integrales
8. Son amigables.
9. Siguen una metodología eficaz para hacer discípulos
10. Reconocen el valor de los diversos grupos humanos

Hasta aquí el resumen de lo escrito por Carlos Salazar, (remítase al vínculo ofrecido para leerlo en su totalidad si lo desea).

******************

Este tema que tan por encima es tocado como un “fenómeno” avivatorial contemporáneo y consderado benéfico, me tomé el atrevimiento de contestar del siguiente modo:

Me extrañó encontrar esta explicación en este blog, dedicado aparentemente a la teología.

Ya el primer párrafo plantea: “¿Cuál es el secreto para el crecimiento continuo de la iglesia? ¿De qué depende?”

En primer lugar: Sería conveniente marcar una diferencia entre la “Iglesia” del Señor, (su esposa, su cuerpo) y aquel caudal de gente que asiste a una congregación determinada. Ya se trate de oyentes de mensajes tan vanales como “la prosperidad”, “la sanidad”, “cruzadas de milagros”, o más recientemente “recitales” ó “festivales multitudinarios” de dudoso fruto (excepto claro, una masiva propagandización de libros y éxitos humanos personales).

En segundo lugar: Hablar de “crecimiento continuo”, por ver el ingreso de personas a un establecimiento, es afirmar demasiado. Sólo el Señor sabe si estas multitudes son realmente Su Iglesia o pertenecen al grado de “hojarasca”.

Que muchos asistan a un lugar, no precisamente indica que el tal lugar predique una doctrina sana y acorde al corazón de Dios.

Todos los Domingos, es posible ver canchas enteras en todo el mundo con grandes multitudes (muchas de ellas unidas y con un mismo sentir), o bien, recitales de diversos géneros musicales con armoniosas multitudes que encienden velas (o celulares) por la paz y demás gestos tan gratos como demagógicos e inútiles a los fines prácticos del mundo. Pero, sin embargo, el fútbol no salva… y la paz, no llega sólo con “buenas ondas”.

Con lo cual, reunirse en multitud, no garantiza: ni la salvación, ni la atención de aquellos que escuchan, (aún si los parlantes pudieran ser transplantados al cerebro de cada asistente) aún cuando se repita la biblia entera de punta a punta varias veces.

Mucho menos “glorifica” a Dios, el agobiante marketing de los productos del pastor o líder de turno.

Volviendo al escrito:

Las preguntas del primer párrafo mencionado, se responden con la sola mención de algunos pasajes que concluyen en una misma conclusión, confirmando la sencillez y el poder de la palabra del Señor:

1) “Yo planté,  Apolos regó;  pero el crecimiento lo ha dado Dios.” 1ª Corintios 3:6.

2) “Así que ni el que planta es algo,  ni el que riega,  sino Dios,  que da el crecimiento.” 1ª Corintios 3:7

3) “de quien todo el cuerpo,  bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente,  según la actividad propia de cada miembro,  recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.” Efesios 4:16.

4) “y no asiéndose de la Cabeza,  en virtud de quien todo el cuerpo,  nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos,  crece con el crecimiento que da Dios.” Colosenses 2:19.

Leyendo estos pasajes “por encima”, quizá alguien podría interpretar que el crecimiento sólo viene a través del esfuerzo y la aplicación de diversas estrategias.

Leyendo los pasajes mencionados (y sus contextos) e hilando un poco más fino (sólo un poco) es posible reconocer que sólo basta con estar unidos.

O sea, “¿De qué depende?” pareciera ser una pregunta sin relación a la respuesta planteada por Salazar.

“Unidos”, no necesariamente significa estar “reunidos” bajo un mismo techo, bajo una misma denominación, bajo una “visión”. Unidos, significa ser tan dependientes del Espíritu de Dios como el resto de los que componen la Iglesia de Cristo (aclaro: de los que la componen, y no sólamente de los que asisten en masa sin formar parte de la verdadera Iglesia).

Cristo es la cabeza, los cristianos el cuerpo, el Espíritu Santo es como el Sistema Nervioso Central que nos comunica a todos (así como en nuestro organismo por medio de las neuronas con sus señales eléctricas) las señales acerca de quiénes son verdaderos cristianos y quiénes aparentan serlo.

No poseer tal discernimiento es un preocupante motivo de atención. Pedírselo al Espíritu Santo y aprenderlo a escuchar cuando nos habla, nuestra obligación.

Es posible (por años) vagar dentro de un “ministerio” creyendo que se está en la misma gloria, para chocar finalmente nuestras narices con la realidad de que se nos han pasado años de nuestra vida detrás de molinos de viento, cuando la verdadera acción y la obra de Dios se encontraba fuera de las cuatro paredes tan ungidas y mundialmente reconocidas…

Que el Señor te bendiga!

Raimundo Baravaglio
http://www.mensajedefuego.org

¿Como es posible que el orgullo?

¿Cómo es posible que el orgullo,
ponga su mano en el arado,
junto al pastor que descuidado
le dio lugar al lado suyo,
permitiendo que ese yuyo
acabe con lo que ha sembrado?

¿Cómo pensar que un hombre santo
llegue a jactarse de “su” obra,
desestimando que si cobra
en este mundo de quebranto
en el eterno no habrá tanto
pues habrá de tener sobras?

¿Cómo llegar al extremo
de confiar en su persona?
Lo he vivido, y no es broma,
desde que nací de nuevo,
¡ya no caigo en ese agujero
de serpiente que no asoma!

Mis ojos se han abierto,
me cansé de los oscuros,
entre encuentro, reunión, curso,
y un afán aventurero
me  metí tanto de lleno
que olvidé si Dios me puso.

¡Ahora veo! Ya no hay vendas,
no hay mentiras, no hay contiendas,
no hay palabras endulzadas,
ni hay intérpretes de nieblas,
¡Dios conoce mis pisadas,
y al fin veo bien Su senda!

Me invitan a predicar…

Un hermano que conozco hace años, ha levantado un ministerio en Témperley Oeste, provincia de Buenos Aires, y ha tenido la idea de invitarme para llevar el mensaje de la palabra de Dios el 17 de Mayo, mes del aniversario de su ministerio en esa zona.

El Señor viene hablándome sobre aquello que he de compartir en ese día y sé que será una bendición.

Este hermano, ha prometido bendecirme con una humilde ofrenda de amor, a lo que responderé con una humilde negativa, esperando que ese dinero surgido del esfuerzo de los asistentes esa noche, continúe redundando en un uso propio y saludable en la predicación de la sana doctrina de Cristo.

Sé que muchos en el exterior no podrán estar presentes, y también sé que aún mis compatriotas estarán lejos de este punto de encuentro, pero me es necesario hacerles extensiva esta invitación:

La cita es el Sábado 17 de Mayo de 2008, a las 18:30 horas en el “Centro Cristiano El Resplandor de Cristo” ubicado en la calle Avellaneda 128 de Témperley Oeste, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Si llegan a ir, no olviden traerse unos tapones para los oídos porque si me dejan también pienso cantar algunas canciones.

Espero poder conocer a muchos de ustedes allí.

Que el Señor los bendiga a todos. A los que van y a los que por más que quisieran estar, no pueden hacerlo por la gran distancia. De todos modos los amo y me consuela que sientan lo mismo por mí.

Raimundo Baravaglio
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