Proverbios 1:1

“Los proverbios de Salomón hijo de David, rey de Israel”
Libro de los Proverbio, capítulo 1, versículo 1.

Salomón fue rey de Israel y Dios lo amó.

¿Cuántos líderes cristianos permitirían que tome las riendas de su ministerio un hijo de origen tan oscuro?

“David consoló a Betsabé, su mujer, se llegó a ella y durmió con ella. Ella le dio a luz un hijo y le puso por nombre Salomón. Jehová lo amó”
2º libro de Samuel, capítulo 12, versículo 24.

Para que Salomón naciera, David pasó por un adulterio y varios asesinatos.

Así de sencillo.

Se enamoró de Betsabé cuando la vio desnuda mientras se bañaba y la deseó. La mandó llamar y adulteró con ella.

Al ver que no podía convencer a Urías (esposo de Betsabé) de que pasara la noche junto a su esposa, con el único fin de evitar que se conociera su adulterio, le invitó a quedarse con él para que bebiera hasta embriagarse, pero ni aún así Urías se acostó con su mujer.

Entonces optó por mandarle una nota a Joab (general del ejército de Israel) con una orden expresa para que llevaran a Urías al sector más crudo de la batalla y se apartaran de él para que sea herido y muera.

En el episodio murieron también algunos otros hombres de Israel por la imprudencia de acercarse demasiado a los muros de la ciudad enemiga.

David, al enterarse -por medio de un mensajero que le envió Joab- que había muerto Urías junto a otros hombres, restó importancia a esas muertes que consideró propias de un combate -lo que hoy se denomina “daño colateral”- y se sintió aliviado de haber quitado de su vida un problema con otro aún peor.

Posteriormente, el Señor utilizó un castigo ejemplar. El hijo que tuvo Betsabé de ESA relación murió, aunque David se arrepintió de lo que hizo y rogó por la vida de ese niño.

También Dios le dio una profecía a futuro que decía:

Así ha dicho Jehová: “Yo haré que de tu misma casa se alce el mal contra ti. Tomaré a tus mujeres delante de tus ojos y las entregaré a tu prójimo, el cual se acostará con ellas a la luz del sol. Porque tú lo hiciste en secreto; pero yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol.”
2º libro de Samuel, capítulo 12, versículos 11 y 12.

Esta profecía se cumplió tiempo después con su hijo Absalón (busquen y lean la historia en 2ª Samuel 16:21-22).

Por lo tanto…

El hijo que tuvo luego con Betsabé, llamado Salomón, fue amado por el Señor. ¡Pero qué gran costo para traer esa vida al mundo!

Dios le dio una sabiduría que lo convirtió en un rey equilibrado y justo.

De los mensajes volcados en este libro estaremos hablando en esta serie.

Espero que puedan ser bendecidos por el Señor al leer estos textos y alcancen la sabiduría.

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