Comunicándose con arena !

He visto varios videos de una joven artista ucraniana, quien recientemente ha ganado el concurso Got Talent (en Argentina: “Talento Argentino”), que realmente me ha dejado sin palabras.

En su arte, que es poco usual, ya que utiliza un efecto bien logrado de música, iluminación y sobre todo su habilidad creativa para trabajar con arena (sí !!! arena !!!) logra comunicar sin palabras un mensaje emotivo y profundo.

Quien desee visitar estos vínculos, sé que no se verá defraudado.

Llama la atención la facilidad para cambiar de ambiente en el transcurso de la historia.

El primer video está dividido en dos partes debido a su extensión, pero vale la pena todo su contenido.

1a parte: http://www.youtube.com/watch?v=8yYcEX5O5a4
2a parte: http://www.youtube.com/watch?v=heMgid4rkzU

http://www.youtube.com/watch?v=vay-u0OjoRI

http://www.youtube.com/watch?v=D4vGJP7ZCfM

Todos sus videos: http://www.youtube.com/user/xensand

Vida después de la muerte

Hace mucho tiempo, mi esposa me relató, con un lujo de detalles más que impactante, un suceso que experimentó el cual podría introducirse en cualquiera de los relatos referidos a “Vida después de la Vida” o más bien… “Vida después de la muerte”.

Lo cierto es que creo en aquellas cosas que me relató, por tratarse de cuestiones que también han estado escritas en la biblia, en donde Jesús comenta la historia del hombre rico y de Lázaro (ya no como una parábola, sino como un hecho) de un hombre que desde su lugar de tormento, deseaba que Abraham le avisara a su familia para que no les tocara la misma suerte.

El último trayecto de la historia refiere lo siguiente:

Entonces le dijo:  Te ruego,  pues,  padre,  que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos,  para que les testifique,  a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

Abraham le dijo:  A Moisés y a los profetas tienen;  óiganlos.

El entonces dijo:  No,  padre Abraham;  pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos,  se arrepentirán.

Mas Abraham le dijo:  Si no oyen a Moisés y a los profetas,  tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”

(Lucas 16:27-31)

Muchos han utilizado las ideas de un infierno como método de espanto previo para presentar el evangelio.

¿Puede condenarse dicho método? Yo creo que sí, dependiendo de las formas.

Si el testimonio de la existencia de un lugar que creemos (y que Jesús predicó) que es real, conduce a que un alma sea arrebatada del gobierno de las tinieblas, entonces es válido.

Ahora bien. En la historia han existido excesos en el uso de este método. Pero el hecho de que esto haya sucedido, no quita la existencia del lugar de tormento en sí.

Si mi estrategia de seguridad (que consiste en asustar a los reos de la sociedad con meterlos en la cárcel para pagar su condena) no tiene buenos resultados, o es considerada infantil e ingenua por sus pobres logros, no hace que la cárcel desaparezca.

¿Qué quiero decir?

Que el infierno sigue siendo un lugar tan real como el primer día en que Jesús habló de él.

Sin más preámbulo, paso a contar la experiencia de mi esposa en una noche de oscuridad que resultó en bendición.

Mi esposa había aceptado al Señor en una iglesia de Olivos, provincia de Buenos Aires, llamada “Iglesia Los Olivos” de un pastor muy conocido que falleció hace unos años.

Ella dio ese paso de fe, sin mucho entendimiento de lo que había sucedido, pero el Señor escuchó sus palabras y, sobre todo, su corazón hambriento.

Tiempo después, dejó de asistir, por presiones familiares, (tendría unos 16-17 años entonces) y su vida transcurrió entre el estudio y su familia.

En una noche, despertó con aparente descompostura e ingresó al baño con deseos de vomitar. De pronto notó que los azulejos de las paredes se iban achicando ante sus ojos y en medio de una sensación de desmayo gritó, al tiempo que comenzaba a notar que “abandonaba” su cuerpo y veía con absoluta claridad lo que acontecía a su alrededor.

El grito despertó a la familia que acudió hacia donde estaba el cuerpo (mi esposa veía todo esto “desde fuera”) y veía al padre que la arrastraba hacia otra habitación gritándole y abofeteándola para que reaccionara del aparente desmayo.

Ella quería gritarle que no estaba allí, sino más arriba, viéndolo todo, pero sus palabras no eran oídas por sus seres queridos.

De pronto notó que comenzaba a elevarse por encima del techo de su casa y comenzaba a flotar por su terraza, escuchando un ruido cada vez más ensordecedor de cadenas arrastrándose.

Un terror de muerte la envolvió y quería gritar, llorar, hacer algo, pero no tenía opción, era “llevada”.

En ese momento escuchó una voz tronar en los cielos que dijo: “NO !!!”.

Y notó que comenzó a descender hacia el comedor de su casa (hacia donde su padre había arrastrado el cuerpo sin vida) y terminó por notar la humedad de su cuerpo, comenzando a sentir los dolores propios de los movimientos de los que había sido objeto momentos atrás por su padre.

Lentamente abrió los ojos y su familia dio gracias a Dios por este hecho.

Este relato me lo comentó años después. Jamás hizo mención de lo sucedido a su familia sino que lo guardó en su corazón con temor.

Sabía que en ese momento, de haber continuado viaje, su destino no habría sido el que más deseaba junto al Señor.

A partir de allí, su vida espiritual comenzó a formarse hacia los valores bíblicos. Buscó apoyo y asesoramiento en la congregación que había abandonado hacía un tiempo y aprendió cosas que Dios le fue revelando a través de Su palabra.

Tiempo después, Dios le dio una palabra de ciencia. No fue muy bien recibida, puesto que le indicó a su propia hermana que Dios la perdonaba por el aborto que había cometido. La hermana, entre el asombro y el espanto por saberse descubierta rompió a llorar, pero con los años endureció su corazón hacia ella.

El Señor la ha usado a mi esposa en repetidas ocasiones y es para mí una perla de gran precio.

Estamos atravesando una prueba en la que depositamos toda nuestra confianza en el Señor.

Nos gozamos de estar en Su camino y poder servirle con todas nuestras fuerzas.

Experiencias como éstas, nos dicen que hay un infierno. Hay algo más allá de la muerte. Y la decisión sobre el lugar al cual iremos, debemos tomarla antes de atravesar la puerta.

Una vez cruzado el umbral de esa puerta, no tenemos opción.

¿En dónde está tu corazón?

Sobre el dar…

Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre.

Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros. ¡Gracias a Dios por su don inefable!
2ª Corintios 9:5-15

Cuando en el versículo 13 de este pasaje, el apóstol Pablo dice: “vuestra contribución para ellos y para todos“, se está refiriendo a los “santos” a los que les “faltaba” que mencionó en el versículo 12.

Hoy muchas congregaciones no cumplen con su rol de suplir las necesidades de los más débiles, mayormente sucede esto en las iglesias de mejores ingresos económicos, cuyos líderes han creído que eran algo no siendo nada, engañándose a sí mismos, como afirma Pablo.

Casi podría decir que estoy un poco agotado de mencionar estas cosas. Pero es necesario sacar a la luz lo que algunos hacen en la oscuridad (aún en aquel tipo de oscuridad propia de su “iluminación”) .

2ª de Corintios 9:7 dice: “Cada uno dé como propuso en su corazón:  no con tristeza,  ni por necesidad” y continua…

¿Cómo será que un cristiano pueda dar “por necesidad”?  Es interesante… Se los dejo para que lo mediten ya que pareciera que se trata de una incongruencia del apóstol, pero nada tiene de tal.

Que el Señor les bendiga!

Participa del Nuevo FORO !!!

Hola !Hemos instalado un nuevo Foro en MensajeDeFuego.Org, para que participes desde allí con tus aportes y comentarios.

La dirección de acceso al foro es: www.mensajedefuego.org/foro/

Para ello, debes registrarte como usuario en:  http://www.mensajedefuego.org/foro/ucp.php?mode=register

Luego, todo dependerá de tu deseo de formar parte en este proyecto.

Que Dios te bendiga !

Raimundo Baravaglio
www.mensajedefuego.org

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Nombres interesantes

La mayoría de estos nombres han sido recogidos por Fanny Rosa D’Agostino, quien trabajara en el Instituto Geográfico Militar. El mismo lugar en donde trabajó mi padre como fotógrafo civil y en el mismo en el que yo realicé el servicio militar (en aquellos años “obligatorio”, año 1983).

Los extraños destinos de esta vida, me llevaron a conocerla hace poco y conversando sobre los orígenes de los nombres y las peculiaridades y rarezas de algunos de ellos, concluímos en uno que nos era común (a pesar de ser de los más “difíciles”). Se trataba nada más ni nada menos que de “Agapito Serapio” un Suboficial del ejército en aquellos años, que guardaba la sala de armas del instituto. Compartimos algunas experiencias que tuvimos en común con él y reímos al comprender la verdad popular una vez más expuesta ante nuestros ojos: El mundo es un pañuelo.

La mayoría de ellos, decía, me han sido entregados por Fanny en dos extensos listados que he transcripto aquí, excepto dos (excepcionalmente extraños) que me entregó Nancy Dening y que corresponden a dos de sus familiares. A Nancy, la he conocido por motivos de trabajo en otra localidad (Tortuguitas) y fue a colación de un comentario que yo estaba haciendo sobre (precisamente) Agapito Serapio, que me confió los nombres de “Ranulfa” (su tía) y “Glodionildo” (esposo de Ranulfa).

No incluye el presente listado a TOOOOOOODOS los nombres existentes… No! Sólo aquellos que me han llamado la atención, habiendo sido un acérrimo coleccionista de nombres extraños o poco comunes, y habiendo encontrado en la Sra. Fanny a otra persona que cultivaba las mismas manías.

Aquí van, aunque no tienen mucho que ver con el tópico de este blog, pero van…

LISTADO EN ORDEN ALFABETICO ASCENDENTE:
Aarón, Abel, Abelardo, Abigail, Abraham, Abril, Acacio, Ada, Adalberto, Adán, Adela, Adelfo, Adelina, Adonis, Adoquio, Adrián, Agapito, Agata, Agueda, Aída, Ailén, Ailín, Aimé, Aixa, Alada, Alaida, Alan, Alana, Alba, Albana, Albertina, Albina, Alcides, Alcinea, Alcira, Aldana, Alegre, Alegría, Alejandrina, Alejo, Alelí, Alexia, Alexis, Alfonsa, Alfonsina, Alí, Alida, Alita, Alma, Almario, Almira, Alondra, Alonso, Altemar, Alterio, Alvaro, Amadeo, Amado, Amador, Amalberto, Amancay, Amancio, Amapola, Amarilis, Amaro, Ambrosio, Américo, Amilcar, Amneris, Amorina, Anabella, Anacleto, Anahí, Analí, Ananías, Anastacio, Anastasia, Anatole, Anatolia, Anca, Andrómaca, Anémona, Angelina, Aniceto, Anthony, Antigona, Antonella, Antonieta, Antonino, Anuciata, Aparicio, Apolo, Arabella, Araceli, Arcenio, Argemina, Argentina, Argimio, Ariadna, Ariel, Arístides, Aristóbulo, Armel, Armonía, Arnaldo, Arriano, Arsenio, Artemisa, Arturo, Asteurio, Astrid, Asunción, Asunta, Atenor, Atilio, Augusta, Aurea, Aurelia, Aurora, Avelino, Axel, Aylén, Aylín, Aymé, Aymín, Azucena, Azulina, Balbina, Baltaz, Baltazar, Bambina, Bárbara, Bartolo, Bartolomé, Basilio, Batista, Bautista, Bedelia, Belarmino, Belén, Belinda, Belisario, Ben, Benardette, Benedetto, Benedice, Benigno, Benito, Benjamín, Berenice, Berna, Bernabé, Bernardino, Bernardo, Berta, Bertoldo, Betania, Betiana, Betsabé, Bettina, Bienvenida, Blas, Brenda, Bretania, Brian, Bricio, Brígida, Brisa, Brunilda, Bruno, Buenaventura, Cachirla, Calandria, Calderón, Calixto, Camelia, Camila, Canai, Candela, Candelaria, Cándida, Canela, Canuto, Caprasio, Caridad, Carina, Carmelo, Carmiña, Carol, Carola, Carolina, Carucha, Casandra, Casiana, Casilda, Casimiro, Caterina, Cátulo, Cayetano, Cayo, Cecilia, Cecundino, Cedric, Ceferino, Celeste, Celestina, Celia, Celinda, Celine, Celmira, Celso, Cesáreo, Cesarino, Cevero, Channel, Chantal, Charlene, Chavela, Chela, Chelsea, China, Cicerón, Cid, Cielo, Cimbad, Cinclér, Cinthia, Cipriano, Cira, Cirano, Ciriaco, Cirilo, Clara, Clarisa, Claudette, Claudina, Clavelina, Clelia, Clemente, Clementina, Cleo, Cleobert, Cleovina, Clodoaldo, Clodomira, Clorindo, Clotilde, Concepción, Conchetina, Conchetta, Conrado, Constancia, Constante, Constantino, Constanza, Corbiniano, Cornelio, Corrado, Cosme, Crespín, Crisanto, Crisógono, Crisólogo, Crispiano, Crispín, Cristóbal, Crithal, Cunegunda, Cupertino, Curtis, Dafne, Dagoberto, Daidna, Dalal, Dalila, Dalmira, Damaseno, Damián, Dana, Danila, Danny, Danubio, Daría, David, Débora, Defina, Deflín, Deicolo, Delfina, Delfor, Delmira, Demetrio, Denise, Denisse, Diamela, Dina, Diógenes, Dionisia, Diosdado, Divina, Dolores, Dominique, Domitila, Domitilia, Donald, Donatela, Donato, Donna, Doria, Doris, Dorotea, Duca, Dulcinea, Ebelia, Ebundo, Eddie, Edelma, Edelmar, Edgar, Edilio, Edita, Edith, Edmundo, Edna, Edra, Egidio, Egle, Eladia, Elea, Eleazar, Electra, Elenio, Eleusebia, Eleuterio, Elías, Eligio, Elio, Elisa, Elisenda, Eliseo, Elma, Elmo, Elodia, 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Salvador, Samantha, Samuel, Sandra, Sandrina, Santina, Santino, Santos, Sara, Sasha, Saturnino, Saúl, Saura, Sauro, Sava, Sebastián, Sebastiana, Secundino, Séfora, Segundo, Selene, Selva, Serafín, Serafina, Serena, Sergio, Severino, Severo, Shadia, Sheila, Sibila, Sibilla, Sidney, Sidonio, Sigfrido, Silvano, Silvestre, Silvina, Simbad, Simeón, Simón, Simona, Sinforiana, Sinforoso, Siricio, Sirio, Sisinio, Socorro, Sol, Solange, Soledad, Solina, Sonia, Stefan, Stella, Sulpicio, Sultana, Suzuky, Sybil, Tais, Talía, Tamar, Tamara, Tancredo, Tania, Tanya, Tara, Tarasio, Tarcisio, Tarsicio, Tatiana, Tea, Telémaco, Telésforo, Telmo, Teo, Teodolinda, Teodora, Teodosio, Teófeno, Teófila, Teófilo, Terry, Tesira, Thelma, Tiburcio, Timoteo, Tomasino, Tomé, Tonino, Torcuato, Toribio, Tránsito, Trinidad, Tristana, Trumencio, Turquesa, Ubaldo, Ulises, Uma, Uriel, Ursula, Ursulina, Vaitiare, Valentín, Valentina, Valeria, Vanessa, Vania, Vanina, Vartán, Venancio, Ventura, Venturino, Vera, Verna, 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