¿Es ésta la iglesia por la cual murió Cristo?

Quiero transcribir un comentario de mi hermano Leovanis Farías y sólo haré al finalizar una breve reflexión sobre sus palabras.

¿Quién es Leovanis Farías? Un hermano en Cristo. Para Dios es suficiente. Quizá para muchos sea necesario presentar algún carnet de la asociación de líderes de nosedónde para poder manifestar su autoridad para decir algo.

Aquí va su comentario:

Recientemente conversé con una hermana en Cristo, la cual me comentaba sobre la forma imprudente e inconsciente de algunos pastores y ministros al momento de pedir los diezmos y las ofrendas, existe una manipulación exagerada. La forma en que le quitan a las personas su dinero, objetos de valores, prendas y bienes.

Algunos le piden a las personas enfermas, que recurren a ellos, confiando en su buena fe por el hecho de que se dicen llamar cristianos. Lo cierto es que ” estos lideres religiosos” so pretexto de llamarse hijos de Dios, les exigen a las personas una buena ofrenda o diezmos para que Dios los pueda sanar, mientras más fuerte sea la ofrenda “más rápido y efectivo será el milagro”.

No es de extrañar de que esto esté sucediendo, ya que el señor Jesus lo advirtió y Pablo lo repasa.

” Asalariados, trasquilan a las ovejas quitándoles la lana, ordeñan y le quitan la lana a las ovejas. No buscan a la descarriada ni curan a la perniquebrada”.

Piensan en ellos mismos, líderes con un evangelio moderno adaptándolo a su estilo de vida, cambiando la verdad de Dios por dogmas y mandamientos de hombres. Viven opulentamente, no pueden ocultar su avaricia y amor por el dinero. Pastores inútiles, pero que algún día tendrán que rendir cuentas a Dios.

Pablo lo recuerda: hombres amadores de sí mismos, más que de las cosas de Dios, que harían mercadería del rebaño.

Es por eso que Bruce Olson es criticado por algunos concilios evangélicos, ya que no comulga con gran parte de sus doctrinas mercantilistas y egocentristas. Iglesias con estructuras y fachadas góticas, fantásticas y formidables, con lujosas edificaciones y adornos majestuosos, con sillas y butacas extraordinarias donde se sienten las personas que mejor diezman y los que dan mejor ofrenda, pero ignorantes de las necesidades que pueden estar pasando los niños que mueren de hambre, no en África, la India o Paquistán, sino en sus propios vecindarios y en sus mismas iglesias.

Es por eso que a veces pienso: ¿es ésta la iglesia por la cual Cristo murió? ¿esto fue lo que cristo nos enseño?, la corriente de la prosperidad, donde se le rinde culto al dios mamón, se considera una maldición al hermano que no es próspero o está en pobreza. Aplican el principio mundano de “cuanto tienes, cuanto vales”, si eres próspero estás bien y bendecido por Dios, si estás en pobreza estás en pecado.

Cuando Bruce Olson fue rechazado por la asociación de misiones de Venezuela, fue despreciado por que no tenía una recomendación de alguna fundación o junta misionera de su país, llegó a Venezuela (pelando), Dios le dijo: “Bruce yo no te e rechazado, te necesito en Sudamérica donde tú estas”.

Hermanos, oremos por este hombre y su ministerio que aún lleva sus frutos en Colombia, específicamente en Bucaramanga y Bogotá, donde ha fundado universidades y alberga a centenares de indígenas para darles estudios para que lleven una vida digna.

Aún continúa fundando cooperativas en beneficio de los motilones y otras tribus.

Cumplió 82 años, pero no ha utilizado la oportunidad que Dios le dio de haber sido el único hombre blanco de haber convivido por 28 años con una de las tribus mas indómitas y guerreras de Venezuela y Colombia (los motilones), para hacerse de fama y ocupar espacios en la sociedad como hombre importante. Él sabe muy bien que le está reservada en el cielo una corona, vestiduras blancas y Jesús le dará el premio (la vida eterna).

Que Dios nos ayude a comprender cuales son sus planes para con su iglesia aquí en la tierra.

Dios los bendiga.

Su hermano en cristo. Leovanis E. Farias.

Hasta aquí lo que nos quería transmitir nuestro hermano Leovanis Farías. Doy gracias al Señor por sus palabras y por su testimonio.

Ignoraba que Bruce Olson tuviera la edad de 82 años que me menciona Leovanis. Realmente el tiempo suele pasar sólo para nosotros. Siempre esperamos encontrarnos con nuestros amigos, que no vemos desde hace 20 ó 30 años, del mismo modo que los recordamos desde entonces. Más gloria para Bruce por su esfuerzo inagotable para la obra del Señor.

Me quedé con una pregunta del hermano Leovanis: ¿es ésta la iglesia por la cual Cristo murió?

Mi respuesta casi nació de inmediato: ¡Sí! Es ésta. Sólo que existen algunos que creen tener éxito en lo que hacen para el Señor mientras siguen enfermos y necesitados. Del otro lado estamos los que hemos encontrado al Dios de la verdadera salud y del verdadero sustento, y aún en medio de debilidades, necesidades y conflictos, somos más que vencedores y nos gozamos en las pruebas. Algo que los verdaderos débiles detestan.

Que el Señor te bendiga hermano !

Deseas prosperidad ? – 3a. parte

Es interesante ver que cuando se toca el tema de la prosperidad, se puede palpar el rechazo unánime de aquellos que tienen el oído acostumbrado a escuchar la doctrina de la abundancia.

No juzgo a tales hermanos. Yo mismo he navegado por esas aguas y creo que puedo llegar a comprender lo que se siente.

Al leer algunos de mis textos, suelen decirse a sí mismos: “Si lo que yo creo (además de que me lo enseñó mi pastor, que no es cualquier pastor, sino que tiene “tantos” años en el pastorado y cuenta con el aval de las más importantes organizaciones evangélicas del país y del exterior)… ¿cómo puede este hermano caer en semejante error?”, (casi me parecería escucharlos, porque de hecho me he escuchado antes a mí mismo… jaja).

¿Error? Si examinamos la palabra de Dios, en ninguna parte se enseña que debamos anhelar el éxito económico.

Las añadiduras, siempre son y seguirán siendo “añadiduras”. No deben buscarse de ningún modo… vendrán si el Señor quiere.

Lo principal del asunto es presentar al Señor Jesucristo resucitado a toda criatura, o sea, predicar el evangelio de Jesucristo. El resto de las enseñanzas “modernistas”, “positivistas” y de kermese… no son más que hojarasca.

Se suele citar con frecuencia este versículo: “Amado,  yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas,  y que tengas salud,  así como prospera tu alma” (3° Juan 1:2).

Mediante este párrafo se induce a los cristianos a desear cuantas cosas quepan en su corazón, puesto que ¡Dios no puede negarse a darles a Sus hijos lo que ellos le pidan!

Si se lee correctamente, no habla de que tenga abundancia, sino que sea prosperado.

Es posible tener lo necesario y vivir plenamente.

Pablo dijo una vez: “Sé vivir humildemente,  y sé tener abundancia;  en todo y por todo estoy enseñado,  así para estar saciado como para tener hambre,  así para tener abundancia como para padecer necesidad” (Filipenses 4:12).

Ahora bien… Para vivir en la abundancia que asegura haber vivido, manifiesta que debió “ser enseñado”.

Muchos en la actualidad desean la abundancia sin someterse a la educación previa para sobrellevar con humildad la abundancia.

Las pruebas saltan a la vista, cuando vemos hermanos que hacen ostentación de sus bienes, utilizando formas de hablar de apariencia espiritual y creyendo que Dios les ha ascendido en la jerarquía (por así decirlo), y creen (ilusos ellos) que por tener bienes materiales, queda confirmada la “bendición del cielo sobre sus vidas” por lo que ellos han logrado esas metas mundanas y otros hermanos no.

Es muy triste lo que digo, pero lo he visto con mis propios ojos. Nadie me lo ha contado. He saboreado esa clase de trato por parte de varias personas (muchas de ellas “líderes” y “hermanos crecidos”), y hasta he notado que en sus palabras adornadas estaban esperando despertar mi envidia.

Más que envidia, me llenó de tristeza esta actitud. Me recuerda a la tristeza de Jesús cuando habló con el joven rico… Ese tipo de tristeza. Dan ganas de llorar a los gritos y decirles: ¿Pero es que todavía no entendieron nada del evangelio? ¿Cómo pueden personas así apacentar a las ovejas? Es realmente doloroso. Pero por otra parte, es verdad. Lo cual es más triste aún.

Ojalá mi testimonio fuera falso. Por el bien de la iglesia ! Pero lamentablemente, el rumbo que ha tomado la predicación “exitosa” es evangélicamente degradante.

¿Alguien puede pensar que Jesús se mató para que nosotros comamos y bebamos?

¿La enseñanza apostólica apuntaba a la bendición económica?

¿Dejaremos de desear un perpetuo “Disneyworld” y tomaremos de una buena vez la cruz que nos toca, sin importarnos el precio que debamos pagar?

Silencio…

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Raimundo.

Deseas prosperidad ? – 2a parte.

Recibí un mensaje de Salim:

Cordial saludo, su predica o mensaje es alentador y motivador para la obra de cristo jesus, pero en lo que no estoy de acuerdo, es que dios en este mundo quiere que segun usted vivamos en pobresa , dolor, o vida de pobre en lo economico, no se si le entendi, o no pero dios hizo al hombre a su semenjanza, y dios es rico en todo y quiere que sus hijos se rico como el lo vemos em el antiguo testamento y en el nuevo, se hablo de prosperidad espiritual y material, lo que no debemos es que idolatremos al dinero,pero podemos vivir comodos por gracia de dios. amen del resto todo muy bien, y nos ayuda a ver una realidad mas cristina de su palabra, le felicito y espiritu de dios este con nosotros. amen. favor reponder.

FIN DEL MENSAJE.

Mi respuesta:

Amado hermano,

Todo lo que el Señor desea para nuestras vidas, ya lo poseemos.

Aquellos deleites sublimes que nos esperan en gloria, no tienen comparación alguna con las migajas que estamos acostumbrados a recibir en este mundo (y me refiero por “migajas” a todo lo que este mundo puede ofrecer, aún aquellas cosas tan “codiciables” para el ojo, el apetito y la vanagloria).

No piense que estoy en contra de que una persona posea dinero, todo lo contrario.

Estoy en contra de aquellos que predican el bienestar material, como si Cristo hubiera muerto por esas vanidades.

El dolor, ¿quién no lo padece? Un hermano que se va a la guerra, una mujer que de pronto sufre una enfermedad, un esposo que se va saltando cual adolescente tras la primer falda que encuentra, un niño que es secuestrado y mutilado…

El dolor es parte de nuestra realidad, hermano. Y no existe un modo mejor de ser formado en el camino, que mediante la prueba.

Al comenzar la vida cristiana, mis pruebas eran muy tontas (desde mi punto de vista actual) como ser:

“He mentido…¿perderé la salvación? ¿Qué cosas estaré haciendo bien y qué cosas estaré haciendo mal?”, “¿Debo servir al Señor en la India?”, “¿Y si la esposa que el Señor elige para mi, no es de mi agrado? ¿Qué hago? ¿La acepto igual porque viene de Dios? ¿Y si no es de Dios?”

Todas estas luchas (más bien psíquicas y ligadas a emocionalismos) fueron válidas y me hicieron crecer. Pero con el tiempo, y a medida que uno se va acercando a la meta (aún me falta muuuuucho por llegar), las pruebas son mucho más complejas… Entendiéndose por complejas, la pérdida de un ser amado que nos deja sin respuestas desde el cielo… (nuestros eternos “porqués”), un hijo que comienza en la droga (aún cuando nos sentábamos con él en la iglesia para cantar himnos…). Son sólo ejemplos, he vivido algunos de ellos y otros no. Pero quería ejemplificar la complejidad de las pruebas.

¿Por qué? Se preguntará usted…

Le explico.

¿Cómo podremos sostener a alguien que está atravesando por un dolor enorme si sólo conocemos ese dolor por medio de lo que nos dice un libro o una revista?

¿Estamos de ese modo “externo” capacitados para aconsejar y dar una palabra de esperanza en medio del dolor? ¿o al menos una palabra de consuelo? ¿o sentarnos al lado de la persona lastimada y comprender (y hacer nuestro) su dolor? Eso es lo que se llama empatía. Ponerse en los zapatos del otro.

Por muchos años quise ser consejero (y de hecho algo aconsejé) pero veía que muchos sólo buscaban en dónde lucirse con su conocimiento bíblico en lugar de pretender abrazar el dolor del ser que estaba frente a él sufriendo.

¿Eso es cristianismo? Yo lo dudo. Aunque si mira bien, hermano… lo verá más de lo que se imagina.

Espero que el Señor le bendiga y le permita caminar firmemente sobre su delgado sendero hasta la victoria !!!

Raimundo Baravaglio.

Deseas prosperidad?

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He leído una nota, escrita el 29 de Setiembre de 2004, que decía lo siguiente:

Cada 24 horas mueren de hambre en el mundo 100 mil personas, entre las cuales 30 mil son niños con menos de 5 años de edad.

El día 11 de septiembre, el derrumbe de las torres gemelas de Nueva York cumplió tres años. Hubo una inmensa conmoción internacional.

Cada día, el hambre hace desmoronarse a 10 torres gemelas repletas de niños.

Nadie llora ni se conmueve. ¿Por qué?

La pregunta queda flotando extrañamente en el aire sin respuesta.

Puede ser que te hayan enseñado, (o lo estén haciendo en este mismo momento), que debes anhelar la prosperidad a toda costa, porque ¡eres hijo del Rey!

Puede ser que sueñes con grandes sumas de dinero con este Dios generoso que quiere verte gordo, con los bolsillos llenos y viviendo una vida (si bien decorosa y sin vicios) libre de cualquier tipo de preocupación financiera y rodeado de todas las comodidades existentes (y por venir)… ¡ como corresponde a un hijo del Rey !

Lamento tener que decepcionarte, pero por cada peso, dólar, euro o la moneda que prefieras, que llega a tu bolsillo, por el medio que sea (no viene al caso que sea un modo justo o injusto, sino lo que produce en este entorno materialista) se incrementa la pobreza de otros en el mundo.

Paradójicamente, informes de la FAO (búscalo en Google) afirma que los países desarrollados pugnan por desarrollarse más y esto a fuerza de subdesarrollar más a los que son subdesarrollados.

La consecuencia es grave: Más pobreza.

Quizá pienses… ¿y a mí qué? (Tal como dijera Caín: “¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?”)

Piensa que nada te distingue de esa otra vida, de ese otro ser que fue creado tan a la imagen de Dios como tú. Por quien Cristo dio su vida, al igual que la dio por ti.

Ahora… pensándolo bien… ¿deseas prosperidad? ¿O prefieres ser cristiano?

La biblia dice que Alguien dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” (Mateo 16:24). Seguramente no tendría mucho lugar su mensaje en algunas congregaciones de la actualidad “progresista y positivista” embobada por los mensajes de “éxito” y con sus “7 claves para vivir como un duque”.

Raimundo Baravaglio
Mensaje de Fuego .Org